El juicio de uno de los crímenes más sangrientos registrados en Argentina y que quedó grabado con videos de celular y cámaras de seguridad, llegó a la segunda semana en el que están imputado ocho jóvenes, quienes golpearon salvajemente a un muchacho de 18 años de edad, luego de una discusión dentro de un boliche (disco) en Villa Gessel, zona costera de Argentina.
Este lunes por primera vez en el juicio se les vieron los rostros sin tapabocas a: Ciro Pertossi, Matías Beniccelli, Blas Cinalli y Lucas Pertossi en primera fila
– Ayrton Viollaz, Máximo Thomsen, Enzo Comelli y Luciano Pertossi, en el fondo, acusados de asesinar a Fernando Báez Sosa.
Diego Duarte, el médico forense que realizó la autopsia al cuerpo de Fernando Báez Sosa dijo este lunes que «nunca» vio «algo semejante», al referirse al estado de la víctima cuando llegó a la morgue, al tiempo que certificó que el joven presentaba «lesiones incompatibles con la vida».
Con vos quebrantada, el bata blanca afirmó que «el paciente sufrió daño en todo el sistema nervioso central, tanto cerebro, cerebelo, tronco cerebral, no hay una lesión única, son múltiples…la verdad que es muy fuerte siendo padre», esgrimió.
La marca del zapato en el rostro de la víctima ha sido fundamental como parte de las pruebas presentadas por los abogados acusadores. «Fueron traumatismos multi causales, donde hay lesiones de varios órganos, entonces es una sumatoria de todo. Pero por mas que tenga lesiones aisladas, tanto en el hígado como en el pulmón, lo mas importante es el sistema nervioso».
El profesional de la medicina afirmó que un «shock neurogénico» -lo que le ocasionaron a Fernando- significa que el cerebro «sufre un daño importante donde deja de funcionar, por irrigación, por vascularización, por sangrado, entonces no tiene los nutrientes suficientes para continuar con la vida» y agregó que «para tener un traumatismo cerrado de cráneo y con esas lesiones dentro del mismo, sin haber una fractura, tendrían que ser golpes «muy fuertes».
Con información de Telam.-




