El arma incautada con la que intentaron asesinar a la vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández, es una Bersa 380, antigua, semiautomática y que estaba cargada. La misma es de siete tiros.
El detenido por el ataque a Fernández es un brasileño, de 35 años de edad
que a pocos centímetros, una pistola, real, que fue gatillada por el agresor, informaron fuentes oficiales.
El calibre del arma es 22, el cual, según especialistas es de poco uso entre civiles.

Ante el hecho, rápidamente hubo pronunciamientos por parte de la oposición y líderes internacionales.
Desde Venezuela, el canciller Carlos Faría, «repudió el nefasto ataque».
El expresidente de Argentina, Mauricio Macri también se pronunció en su twitter con un «repudio absoluto».
Mientras que el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez, se solidarizó y llamó a trabajar en conjunto por la paz.


