Pero desde la Asociación de Administradores de Consorcios estiman que los edificios con servicios centrales tendrán subas del 25 al 30% a partir de septiembre debido al aumento del gas y al bono. Este se pagará entre siete cuotas, desde agosto hasta febrero. Los salarios representan el 40% de los gastos de un edificio y el porcentaje es aun mayor donde hay pocas unidades.
El Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta Horizontal (Suterh) cerró ayer el pago de un bono de $ 134.000 como medida para compensar la pérdida de poder salarial, en medio de una inflación que no da tregua. La medida impactará fuertemente en el valor de las expensas a partir de septiembre, aunque en mayor o menor medida según la categoría del edificio, su tamaño y gastos.
Lo concreto es que el bono remunerativo se pagará en siete cuotas entre agosto y febrero, y se suma al acuerdo paritario que el gremio conducido por Víctor Santa María había alcanzado en marzo para el primer semestre de 2022, del 27% más una entrega de $ 8.000. Los montos serán de $ 12.000 en agosto y septiembre; $ 18.000 en octubre y noviembre; $ 24.000 en diciembre y enero; y $ 26.000 en febrero de 2023.
Tras el anuncio, vuelve la pregunta: ¿con cuánto aumento llegarán las expensas? “Se calcula que un 8% más caras. El sueldo del trabajador de edificios representa el 40% de los gastos comunes. Si la suba es un 20% de ese 40%, entonces el incremento total da ese número, en promedio”, sostiene Santa María en diálogo con Clarín.Y aclara: “Esto puede variar según la estructura económica de cada edificio”.
Los administradores manejan otros números. “En septiembre, los edificios con servicios centrales llegarán con expensas entre un 25 y un 30% más caras por el gas y el sueldo de agosto con el bono. Los consorcios que no tengan ese tipo de calefacción pagarán una suba del 10 al 15%”, precisa Matías Ruiz, presidente de la Asociación Civil de Administradores de Consorcios de Propiedad Horizontal (AIPH).
Clarin.–



