Carlos Iván Suárez.- Unas 14 horas aproximadamente, camina cada domingo, Jesús Leal, en la Feria de Montevideo, donde vende unos 300 vasos de café en verano, cuando llega el frío del invierno, se duplican las ventas y por ende, las ganancias.
«Surgió como una alternativa rápida debido a que en los primeros meses que llegué no tenía los papeles, así que me puse a vender café y gustó bastante».
Hoy día, este hombre de 30 años de edad, tiene un trabajo formal en una empresa de venta de plásticos, ahí está de lunes a sábado y los domingos aumenta sus ahorros con unos 200 dólares que se gana con su emprendimiento.
«Principalmente lo del sueldo de la semana necesidades básicas y lo del café para darme un gustico», confiesa el oriundo de San Carlos, estado Cojedes, en los llanos venezolanos, quien migró junto a su esposa, hace dos años y medio.



