Carlos Iván Suárez.- A la tercera va la vencida, es lo que dice Alejandra Anuel madre del niño Elías Torres Anuel, quien ganó el VI concurso mundial de escritura, categoría infantil, que tuvo como sede Argentina.
Y dice que a la tercera va la vencida porque sus otros hijos ya habían participado previamente al igual que Elías: «En la primera oportunidad (IV mundial), mi hijo Samuel quedó de cuarto finalista con su relato Necesitamos un Elefante, en la segunda oportunidad (V mundial), Elías quedó de finalista con su relato Telarañas en Navidad. Y a la tercera va la vencida porque Elías resultó ganador en su categoría», comenta orgullosa.
«La dinámica del mundial es muy exigente y los invita a escribir todos los días durante dos semanas (solo sábados y domingos libres). Debes desarrollar un cuento o relato diario de mínimo 1500 caracteres en 24 horas, con la consigna que ellos te dan. En el caso del cuento que escribió Elías, esa consigna era que ibas caminando por la playa y conseguías una peluca y a partir de allí escribías la historia».
En este último mundial sólo escribieron una semana. El proceso de selección lo hacen primero los miembros del equipo. Se podían inscribir por equipo si son varios conocidos o individual y el mundial de forma aleatoria asigna un equipo.
«En nuestro caso eran sólo mis tres hijos así que les asignaron el equipo Koalas a las letras, conformado por niños de Argentina, Uruguay y Chile. A lo largo de la competencia puedes ver los cuentos del equipo. De todos los cuentos que escriben, escoges uno y ese es el que postulas. Los demás miembros a partir de un sistema de puntos, votan por el que más les gustó y ese es el que representa al equipo. A partir de allí queda en manos del jurado del mundial, escoger a los mejores», explica Anuel.
Santiago Llach es el artífice de este concurso y apuesta para que niños y jóvenes tenga el hábito de la lectura y escritura.
Como premio a su talento, recibió una orden de compra de libros en una librería de Caracas.

Impulsado por su familia
Elías apenas tiene ocho años de edad y su progenitora cuenta que él «no entiende la magnitud de lo que significa todo esto; me pregunta que por qué, por ejemplo 600 persona le escriben en su noticia a través de Instagram, si él no conoce a 600 personas, yo le respondo que se tiene que acostumbrar porque así somos los venezolanos, nos alegramos por los triunfos de nosotros. También porque hay muchos que viven afuera y cuando reciben este tipo de noticias, se sienten más cerca de su país y de lo que dejaron atrás, todo lo que verdaderamente somos y que estamos dispuestos a brindar al resto del mundo».
Como buena maestra de preescolar, Alejandra le ha inculcado a sus hijos los buenos valores y la pasión por la lectura y escritura. «Han dicho de él que será un gran escritor. No sé si lo sea, ahorita escribe cuentos, pero mañana quizás quiera aprender fútbol o a cocinar. Lo importante como padres es que apoyemos el talento de nuestros hijos porque así habrán adultos que amen y disfruten lo que hacen. Mi agradecimiento eterno a nuestra familia (abuelos, tíos primos y amigos) que son parte del crecimiento de mis hijos, y al profesor Carmelo Urso quien apuesta por descubrir en cada niño su potencial creativo».
Y es que, Urso fue profesor de la materia escritura creativa, en el colegio Nuestra Señora de Pompei, aunque actualmente Elías y sus hermanos estudian en el Colegio Francia de Caracas (sección francesa) porque son ciudadanos franceses y fueron becados por la embajada.



