Carlos Iván Suárez.- Unos cinco mil venezolanos que son parte de la diáspora, hicieron vida en la población de Pilar, un pueblo ubicado al norte de la provincia de Buenos Aires, donde se reencontraron con sus raíces.
Desde cualquier parte de Venezuela han llegado al lugar. Muchos de ellos trabajando en empresas de la zona, otros que decidieron emprender. Lo cierto es que se unen para darse la mano unos con otros cuando lo necesitan.
Yonnier Rodríguez es el referente de la comunidad, quien trabaja en la Casa del Migrante o La Casita, como le llaman. Ahí se reúnen, conversan y recuerda el país que dejaron atrás pero además solucionan las problemáticas que enfrentan.



