El número de personas que trabaja como conductor de plataformas de transporte por aplicación continúa creciendo de manera acelerada en Argentina. La Asociación Civil Conductores de Aplicaciones Unidos de la República Argentina (ACCAURA) estima que en 2023 había cerca de 300.000 choferes, mientras que actualmente la cifra ronda los 600.000, lo que supone un incremento del 100 % desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia.
ACCAURA es una organización nacida en la ciudad de La Plata cuya personería jurídica aún se encuentra en trámite. Sus integrantes comenzaron reuniéndose en plazas y posteriormente se organizaron mediante grupos de WhatsApp hasta decidir unirse para canalizar los diversos reclamos del sector.
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Pablo León, presidente de la asociación, explicó que las empresas de aplicaciones no ofrecen cifras oficiales, pero señaló que más de un millón de trabajadores están registrados en las plataformas y que aproximadamente 600.000 se mantienen activos. Según indicó, las bajas barreras de ingreso y el aumento del desempleo han impulsado el crecimiento de la actividad.
El dirigente destacó que el perfil de los conductores ha cambiado significativamente en los últimos años. Antes, las personas se incorporaban a este trabajo por la rentabilidad que ofrecía, mientras que ahora muchas lo hacen por necesidad económica. En este contexto, se han sumado profesionales, jubilados y personas que han visto deteriorarse su situación económica y han descendido de la clase media.
Asimismo, señaló que, si anteriormente predominaban los hombres, en la actualidad se incorporan cada vez más mujeres, especialmente jefas de hogar. La mayoría de los conductores trabaja a tiempo completo y depende de esta actividad como su principal fuente de ingresos, aunque también hay quienes la utilizan como un segundo o incluso un tercer ingreso.
León indicó que la mayor parte de las personas que se han incorporado durante los últimos dos años tiene más de 30 años y corresponde a trabajadores que perdieron sus empleos y disponían de un vehículo para generar ingresos. Los más jóvenes, en cambio, se han inclinado principalmente hacia las aplicaciones de entrega de pedidos.

Actualmente, unas 5.000 personas trabajan con vehículos alquilados, una alternativa elegida por quienes no cuentan con un automóvil propio. Según ACCAURA, el arrendamiento de un vehículo para trabajar en plataformas tiene un costo de entre 380.000 y 400.000 pesos semanales.
Otra opción disponible es el sistema de leasing, que permite utilizar un vehículo mientras se paga en cuotas hasta convertirse en propietario. Sin embargo, León advirtió que este modelo es complejo y que muchas personas abandonan el proceso antes de completarlo.
Explicó que, en algunos casos, se exige a los conductores el pago equivalente a dos cuotas semanales como depósito de garantía para cubrir posibles multas o daños sufridos por el vehículo. Una vez aceptado el leasing, deben afrontar pagos semanales de entre 420.000 y 460.000 pesos durante un período de 36 meses.
Además, las condiciones son estrictas. Los conductores no pueden dejar de pagar ni siquiera en caso de enfermedad o vacaciones. También deben cumplir requisitos como realizar al menos 70 viajes por semana, respetar un límite de velocidad de 80 kilómetros por hora y operar únicamente dentro de las zonas de cobertura de las aplicaciones, ya que los vehículos no están destinados al uso personal ni a viajes fuera del área habilitada.
Aunque el seguro del vehículo es cubierto por la empresa, la franquicia queda a cargo del conductor. León agregó que quienes alquilan un automóvil reciben capacitación inicial, pero la premisa principal es permanecer la mayor cantidad de horas posible al volante. Según afirmó, el ritmo de trabajo resulta extenuante y obliga a cumplir jornadas de entre 10 y 12 horas diarias para alcanzar las bonificaciones ofrecidas por las plataformas.
Otro de los temas que genera preocupación es la falta de regulación en materia de seguros para los pasajeros. Aunque las aplicaciones no exigen actualmente esta cobertura, un reciente fallo judicial en la Ciudad de Buenos Aires podría modificar esta situación en el corto plazo.
La ausencia de normas específicas también provoca que las compañías aseguradoras solo acepten cubrir vehículos con menos de diez años de antigüedad. Los conductores reclaman que las plataformas establezcan acuerdos con las aseguradoras para facilitar el acceso a las pólizas. Según León, en la actualidad, si una compañía de seguros descubre que el automóvil era utilizado para prestar servicios mediante aplicaciones sin haber sido declarado, puede negarse a cubrir el siniestro.
Determinar cuánto puede ganar un conductor resulta complejo, ya que depende de la zona de trabajo y de las horas dedicadas a la actividad. León señaló que en el Área Metropolitana de Buenos Aires la facturación promedio puede situarse entre 12.000 y 15.000 pesos por hora. Un conductor que trabaje de lunes a sábado durante diez horas diarias podría alcanzar ingresos cercanos a los tres millones de pesos mensuales.

Sin embargo, indicó que muchos conductores se incorporan sin experiencia y creen que basta con cumplir un horario convencional de oficina, sin aprovechar los momentos de mayor demanda ni las tarifas dinámicas.
Según su experiencia, las franjas más convenientes para trabajar son entre las 6:00 y las 9:00 de la mañana, entre las 12:00 y las 14:00 horas y desde las 16:00 o 17:00 hasta las 21:00 horas.
León afirmó que, en su caso, prefiere trabajar durante la noche y realizar trayectos cortos, ya que los viajes de larga distancia suelen ser poco rentables. Explicó que las tarifas para esos recorridos oscilan entre 300 y 500 pesos por kilómetro, mientras que sus costos operativos alcanzan aproximadamente los 580 pesos por kilómetro, lo que en muchos casos apenas permite cubrir los gastos o incluso genera pérdidas.
También señaló que muchos conductores no llevan un control detallado de sus costos y se concentran únicamente en la facturación. A modo de ejemplo, explicó que recorrer 3.000 kilómetros al mes equivale a 36.000 kilómetros al año y a 180.000 kilómetros en cinco años, un desgaste que acelera la depreciación del vehículo si no se contempla dentro de los costos de operación.
Según sus cálculos, para obtener ganancias cercanas a los dos millones de pesos mensuales es necesario trabajar entre 45 y 50 horas semanales y mantener una facturación promedio de 1.200 pesos por kilómetro recorrido. Añadió que de cada 100.000 pesos generados, al menos 40.000 deben destinarse a previsiones y combustible, dejando alrededor de 50.000 pesos netos, siempre que no surjan gastos adicionales como reparaciones o multas.

El dirigente aseguró que mantiene un registro detallado de todos sus gastos mediante una hoja de cálculo y señaló que el esquema de comisiones de las aplicaciones es complejo. En promedio, las plataformas retienen cerca del 30 % de la facturación, aunque algunas cobran el 25 % y otras pueden llegar a quedarse con hasta el 50 % de los ingresos. A su juicio, las reglas de oferta y demanda no operan de forma transparente y cada aplicación establece sus propios criterios.
León también sostuvo que algunas prácticas atribuidas a las aplicaciones y consideradas durante mucho tiempo como mitos tienen fundamento. Según explicó, los viajes pagados con tarjeta suelen ser más costosos que aquellos abonados en efectivo o mediante transferencia bancaria, debido a que quienes utilizan tarjetas tienden a prestar menos atención al precio.
Asimismo, aseguró que las aplicaciones pueden incrementar las tarifas cuando detectan que el usuario tiene poca batería en su teléfono móvil y que los conductores que aceptan viajes de menor valor suelen recibir posteriormente más solicitudes económicas, ya que las plataformas analizan sus tasas de aceptación mediante estadísticas y modelos de probabilidad.
Para el dirigente, el principal problema es la falta de regulación. A su juicio, los bajos requisitos para registrarse han generado una sobreoferta de conductores y una creciente precarización laboral. También sostuvo que el 90 % del riesgo empresarial recae sobre los choferes, quienes no pueden dejar de trabajar por vacaciones o enfermedad y, en algunos casos, incluso deben inscribirse como monotributistas a solicitud de las plataformas.
Además, advirtió que, si una aseguradora rechaza la cobertura de un siniestro por considerar que el vehículo era utilizado en aplicaciones sin haber sido declarado, las consecuencias legales y económicas recaen exclusivamente sobre el conductor y no sobre la empresa.

La reciente aprobación de un convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre trabajadores de plataformas despertó expectativas en el sector. No obstante, el hecho de que el acuerdo deba ser ratificado por el Gobierno ha reducido las esperanzas de que entre en vigor en el corto plazo.
León señaló que el Gobierno considera a los conductores como trabajadores independientes, mientras que las aplicaciones los califican como socios conductores o colaboradores. Sin embargo, ACCAURA sostiene que se trata de trabajadores con derechos laborales, ya que las empresas determinan las tarifas, los recorridos, asignan a los pasajeros y tienen la facultad de bloquear las cuentas de los conductores sin mecanismos efectivos de defensa.
Entre las principales demandas del sector figuran el derecho a sindicalizarse, la negociación de un convenio colectivo, la transparencia de los algoritmos utilizados por las plataformas y que las decisiones automatizadas sean sometidas a revisiones humanas.
Asimismo, reclaman la realización de estudios sobre costos y rentabilidad financiados por las empresas, el reconocimiento del tiempo de conexión como tiempo efectivo de trabajo con una remuneración mínima garantizada y la implementación de algún tipo de cobertura económica, incluso en períodos en los que no se realizan viajes.
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Finalmente, León pidió que los municipios y distintos niveles de gobierno abran espacios de diálogo para debatir la situación del sector, al considerar que las decisiones relacionadas con las plataformas digitales se adoptan sin la participación de los trabajadores.
Con Información de baenegocios.com.-




