De los 2.269 detenidos, que hay en la ciudad de Buenos Aires, 431 son extranjeros, es decir, el 20 %. Según los datos del último censo, en la capital argentina, 13,54% de los habitantes nacieron en otro país. Es decir, su incidencia en el delito es mayor en relación a la población total.
De esos 431 aprehendidos, 148 ya están condenados y en condición de ser deportados pero la decisión depende de la Dirección Nacional de Migraciones, que no recibió las notificaciones desde la Ciudad. Uno de los objetivos de la deportación sería descomprimir las comisarías porteñas, donde se encuentran alojados más de 2.200 detenidos.
Según una publicación de Clarín, en el año 2024 hubo 35 % más detenidos que el año anterior, de acuerdo a la fuente del Gobierno de la ciudad, por mayor cantidad de patrullaje.
Alberto Fernández derogó en marzo de 2021 el decreto que permitía el trámite de expulsión express. Ese DNU había sido firmado por Mauricio Macri en 2017 y modificaba la Ley de Migraciones creando un “procedimiento migratorio especial sumarísimo” para acelerar la deportación y la prohibición de ingreso al país a cualquier extranjero que tuviera una causa penal en Argentina.
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De esa manera se volvió al sistema anterior en el que para expulsar a un inmigrante que cometió un delito, se necesita la decisión de Migraciones y el aval de la Justicia.
Hoy los supuestos por los que se puede expulsar a un extranjero son: por la figura de extrañamiento, es decir, cuando hayan cumplido la mitad de la pena recibida; cuando estén procesados y la condena en expectativa sea de ejecución condicional, por lo que no cabría la figura del extrañamiento; y cuando se trata de un extranjero que delinque sobre el que ya pesaba una orden administrativa de expulsión.
Los extranjeros condenados que pudieran deportar son: 20 peruanos, 10 chilenos, 7 paraguayos, 5 bolivianos, 5 uruguayos, 3 colombianos y un español.
También hay 97 extranjeros que se encuentran alojados en las comisarías porteñas sin una situación procesal definida, lo que podría derivar en procesos de expulsión, según la lectura que hacen en la Ciudad sobre la ley migratoria.
Se trata de 34 chilenos, 24 peruanos, 14 colombianos, 11 paraguayos, 6 uruguayos, 5 bolivianos, 1 estadounidense, 1 venezolano y otro que “no aporta” su nacionalidad.
“Estamos ocupando casi 2.000 policías para cuidar detenidos y eso es un problemón. Son recursos que tendrían que estar en la calle”, dice la fuente consultada por Clarín.
Los datos publicados por Clarín indican que el 56,06% de los detenidos están acusados de robos y hurtos. Le siguen los imputados por abuso sexual (11,55%), distintos delitos en tentativa (11,28%), homicidio (1,5%) y en delitos relacionados con menores (0,34%). El 19,3% restante figura como “otros delitos”.
En cuanto a la situación procesal, el 57,91% está con prisión preventiva, el 24,77% sin resolver su situación, 11,02% condenado sin sentencia firme y el 6,3% con condenado con sentencia firme.
Del total de la población carcelaria en la Ciudad, se desprende que la gran mayoría son argentinos (1.838), a los que le siguen los detenidos de nacionalidad peruana (112) chilena (101), paraguaya (76), colombiana (56), boliviana (47), uruguaya (12), venezolana (8), dominicana (3), ucraniana (3), “no aporta” (3), brasileña (2), armenia (1), centroafricana (1), china (1), croata (1), española (1), estadounidense (1), mexicana (1), otra (1).
La gran mayoría de los detenidos en la Ciudad tienen entre 21 a 40 años (1.686), seguidos por los de 41 a 60 (452), 0 a 20 (54), más de 60 (49), “no aporta” (28).
Además, la gran mayoría, el 96,83%, son varones. Solo hay 72 mujeres detenidas.
Con información de Clarin.-



