Lorena Cruz, profesora de educación física de Cafayate, en Argentina, nunca sospechó que el llamado de la empresa de telefonía terminaría con sus amigos y colegas estafados. Sin embargo, así fue como delincuentes lograron sacarle dinero a los contactos de Lorena, haciéndoles creer que era ella que se comunicaba a través de Whatsapp y que pedía ayuda porque su hijito estaba internado.
Los estafadores lograron persuadir a algunos de sus colegas para que realizaran transferencias de dinero bajo el pretexto de que la profesora se encontraba en la capital de Salta cuidando a su hijo enfermo.
Dos compañeras actuaron con rapidez y realizaron transferencias casi de inmediato, mientras que otra mostró escepticismo al detectar errores en el mensaje y optó por verificar la información por otra vía, evitando caer en la trampa.
Lorena relacionó lo ocurrido con el momento en que atendió una llamada de un supuesto empleado de su compañía de telefonía, quien afirmó que su teléfono estaba siendo utilizado por una tercera persona. Incluso le proporcionaron un nombre como ese supuesto tercero. Luego, el estafador le indicó que, por razones de seguridad, debía validar la titularidad de la línea dictándole el código que recibiría en su celular.
La docente recuerda que recibió un código en cuestión de segundos y, sin sospechar la estafa, lo compartió. A partir de ese momento, colegas y amigos recibieron llamadas solicitando transferencias de dinero para supuestamente ayudar a su hijo enfermo. “Diez minutos después me llamó una compañera de trabajo para decirme cómo quería que me haga la transferencia, porque ya había enviado 25.000 y dijo que yo le había solicitado 35.000 pesos más para otra cuenta. Le dije que nunca había pedido dinero a ella y caí que me estaban estafando con mis colegas que están en mis contactos. Corté y me llamó mi hermana por lo mismo, y luego otra docente y más y más”, contó Lorena al diario local El Tribuno.
El código que Lorena dio sin darse cuenta era el que Whatsapp pide cuando alguien lo instala e intenta asociarlo a la línea telefónica en otro dispositivo. Al no haber configurado la verificación en dos pasos, ese código fue suficiente para que el estafador pudiera abrir una instancia del servicio de mensajes y empezar a contactar a sus amigos y familiares.
Con información de TN Noticias




