Emil Tovar, Drakanet.- A raíz de los comentarios negativos observados en una publicación de Es Re Viral, por la impresión de un libro de lectura para niños, decidí ahondar mas en el tema, encontrando tanta información que simplemente hacen ver a todos estos usuarios destructores de las redes sociales como simples ignorantes, que socaban la integridad de una persona sin antes siquiera saber de lo que hablan.
Existe un mal concepto de lo que es autóctono y de lo que es universal, tienden a confundirlos, como es el caso del libro en cuestión, el libro en sí es una obra para la enseñanza de la lectura utilizando la metodología silábica, para explicar un poco mejor vamos a ver en que consiste este método.
Primero, fue creado en el siglo 18 por Federico Gedike y Samiel Heinicke, el método se define cómo el proceso mediante el cual se enseña la lectoescritura y consiste en la enseñanza de las vocales. Posteriormente la enseñanza de las consonantes se va cambiando con las vocales formado sílabas y luego palabras.
El proceso es el siguiente:
- Se enseñan las vocales enfatizando en la escritura y la lectura
- Las consonantes se enseñan respetando su fácil pronunciación, luego se pasa a la formulación de palabras, para que estimule el aprendizaje
- Cada consonante se combina con las cinco vocales en sílabas directas así: ma, me, mi, mo, mu, etc.
- Cuando ya se cuenta con varias sílabas se forman palabras y luego se construyen oraciones.
- Después se combinan las consonantes con las vocales en sílabas inversas así: am, em, im, om, um y con ellas se forman nuevas palabras y oraciones.
- Después se pasa a las sílabas mixtas, a los diptongos, triptongos y finalmente a las de cuatro letras llamadas complejas.
Quiere decir que todo texto que utilice dicha metodología, mostrará la misma estructura esquemática, que al combinarse con el método analítico nos da el orden correcto que debería presentarse la lectura, es decir, se comienza con las vocales luego a la primera consonante que el niño ya conoce que es la “M” cuando aprende a decir “Mamá”, siguiendo por la letra “P” de “Papá” y así ir formando palabras básicas, después se usan el resto de las vocales, posteriormente se formulan palabras mixtas donde se incluyan ambas consonante, reforzando ambas aprendidas y conociendo nuevas palabras, al pasar a otra consonante se conjugan los aprendidos con los nuevos creando niveles más complejos pero que con la ayuda gráfica mediante dibujos se puede ayudar al aprendizaje.
Volviendo al tema de los comentarios, la mayoría hacia ver que el libro es una copia de otro libro publicado en Venezuela llamado “Mi Jardín”, entonces repasando lo aprendido donde la metodología fue inventada en el siglo 18, me pregunto: ¿cómo un libro publicado en 1973 podía ser tema de tanta controversia? resulta que en Venezuela el mismo autor de Mi Jardín había publicado otro libro igual llamado “Mi Angelito” libro que salió en 1965 y la editorial retomo sus libros en otro llamado “Kikiriki” pero todos del mismo autor el Sr. Ángel Díaz de Cerio, ahora en Venezuela se vendían para esa época otros libros similares como lo eran “Coquito” y “Nacho”, entonces porque todos mencionan solo “Mi jardín”, bueno porque el venezolano luego que aprende una cosa se le olvidan el resto, es un mal común, tenemos solo memoria a corto plazo y de paso el peor de las malas costumbres es el de repetir sin pararse a ver la veracidad de lo que dicen, y esto lo digo con base; está en nuestra historia, o ¿por qué ganó Carlos Andrés Pérez dos veces la presidencia? O ¿por qué lo gano dos veces también Rafael Caldera?
Es tan así que la mentira más repetida una y otra vez por las redes sociales cuando quieren resaltar el gobierno del ex presidente del Gral. Marcos Pérez Jiménez, donde dicen que en su gobierno el bolívar paso a valer más que el dólar, y esto lo repiten con una veracidad que definitivamente con el pasar de los años llegará el momento que se convierta en una verdad, pero volviendo al tema que nos ocupa, el libro, cómo era posible que habían en la misma época tres libros de autores diferentes enseñando lo mismo, las mismas frases porque la más común es lo que el niño aprende “Mi mamá me ama” o “Mi mamá me mima” porque estas frases no son exclusivas del autor del libro, son las frases que siguiendo el correcto uso del método es lo más fácil para la comprensión del niño, por eso no habían pleitos legales, eran tres libros de diferentes autores que mostraban su manera de aprender donde unos eran lecto-escrituras otros sólo lectura y algunos agregaban más contenido que otros, pero de base eran exactamente igual.
Ahora lo antes dicho es de los años 60 y 70 en Venezuela pero estamos hablando de una metodología del siglo 18, debían haber más libros antiguos, así que decidí buscar los orígenes solo de los que vendían primero en Venezuela y ahí fue que me di cuenta que realmente el más nuevo en el tema era “Mi jardín” y ahí mi comentario inicial de la ignorancia en el tema de los que comentaron la publicación, cronológicamente hablando y sólo los principales libros que se usaron sin irme a los del siglo 18 claro, son:
- Abejitas, 2014, Venezuela
- Mi Jardín, 1973, Venezuela
- Nacho, 1973, Colombia
- Mi Angelito, 1965, Venezuela
- Coquito, 1955, Perú
- La alegría de leer, 1930, Colombia
- Cartilla Charry, 1917, Colombia
- Cartilla Vaquero, no se encontró fecha de publicación, pero fue el precursor de la cartilla de Charry de la alegría de leer según sus propios autores.
Y más viejo encontré un par de libros digitalizados en la web de la Biblioteca Nacional de maestras y maestros de Buenos Aires BNM de los años 1905 y 1880 que usan el método silábico pero sin el analítico, simplemente comenzaron por cualquier silaba y conjugaron palabras, de verdad no me imagino aprendiendo a leer con esos libros.
Espero con esto haber ayudado a abrir la mente a todos aquellos que de una manera mezquina y hasta envidiosa hablaron mal de la nueva publicación de un libro siguiendo las pautas que indica la metodología.
Adicional dejo una nota que me pareció interesante compartir: “Los especialistas le reconocen –más al silábico y al fonético que al alfabético– algunos beneficios. Así, ayuda a la memorización de las grafías, a la correcta articulación de las sílabas y palabras, al aprendizaje de las reglas gramaticales y a la precisión en la lectura y la escritura. Tanto es así que algunos países, como Francia, se están planteando volver a aplicarlo en sus colegios y desterrar el método global, que, en opinión de sus autoridades, ha favorecido el aumento de la dislexia.”
Bibliografía:
