En un Mundial caracterizado por estadios repletos y un alto promedio de goles, surgió una polémica que empañó el desarrollo del torneo. La FIFA informó que el delantero estadounidense Folarin Balogun quedó habilitado para disputar el partido de octavos de final frente a Bélgica, pese a haber sido expulsado en la victoria de Estados Unidos sobre Bosnia y Herzegovina en la fase anterior.
La decisión ya había generado cuestionamientos, pero la controversia aumentó cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó un mensaje en su red social Truth Social en el que agradeció a la FIFA por revertir lo que calificó como «una gran injusticia». La publicación desató una ola de reacciones y alimentó las sospechas sobre una posible intervención política.
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La polémica escaló rápidamente en medios de comunicación de todo el mundo. Según informaron The New York Times, El País de España y las agencias AP y AFP, Trump habría llamado al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar que revisara la sanción impuesta al goleador estadounidense, al considerar que la expulsión había sido injustificada.
La decisión del máximo organismo del fútbol, que provocó numerosas críticas, se produce en un contexto marcado por la estrecha relación entre Infantino y Trump.
La decisión de la FIFA
El primer gran escándalo del Mundial 2026 estalló este domingo, en plena disputa de los octavos de final. La FIFA confirmó que Balogun podrá disputar el encuentro frente a Bélgica en Seattle, pese a la tarjeta roja recibida durante el triunfo de Estados Unidos por 2-0 ante Bosnia y Herzegovina en la ronda anterior.
Para encontrar un antecedente similar, en el que una suspensión fuera levantada durante el desarrollo de una Copa del Mundo, es necesario remontarse al Mundial de 1962.
De acuerdo con las publicaciones de The New York Times, El País y las agencias AP y AFP, la decisión que benefició a la selección anfitriona se produjo tras una intervención directa de Donald Trump, quien se habría comunicado con Infantino para solicitar la revisión del castigo.
Balogun, de 25 años, marcó su tercer gol del torneo en el encuentro frente a Bosnia y Herzegovina, pero fue expulsado en el segundo tiempo tras una revisión del VAR por pisar el tobillo del defensor bosnio Tarik Muharemovic.
El seleccionador de Estados Unidos, el argentino Mauricio Pochettino, sostuvo que la acción no ameritaba una tarjeta roja y cuestionó la decisión arbitral.
Aunque la sanción ya había generado dudas por considerarse excesiva, pocos imaginaban que la FIFA la dejaría sin efecto a tan solo un día de un partido decisivo.
Minutos después del anuncio oficial, Trump celebró públicamente la decisión.
«¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!», escribió el mandatario en Truth Social, publicación que rápidamente tuvo repercusión internacional.
El presunto llamado de Trump
Tras conocerse la noticia, diversos medios estadounidenses e internacionales difundieron que Trump habría intervenido personalmente en el caso.
Según The New York Times, El País, AP y AFP, el mandatario llamó a Infantino el miércoles para pedirle que revisara la sanción contra Balogun, al considerar que la expulsión había sido injustificada.
The New York Times aseguró que la información fue confirmada por tres personas familiarizadas con la conversación, mientras que AP y AFP citaron fuentes que solicitaron mantener el anonimato.
La decisión de Infantino también se enmarca en la estrecha relación que mantiene con Trump. Durante el sorteo del Mundial, realizado en diciembre pasado en Washington, la FIFA entregó al presidente estadounidense el primer «Premio de la Paz».
El reconocimiento generó críticas tanto dentro como fuera de Estados Unidos. Entre los argumentos expuestos por la FIFA figuraron el acuerdo de paz entre la República Democrática del Congo y Ruanda, impulsado por Trump, así como su supuesto papel en la promoción de un alto el fuego entre Israel y Palestina.
Además, Infantino confirmó recientemente que Trump asistirá a la final del Mundial, prevista para el 19 de julio en el estadio MetLife de Nueva Jersey, donde entregará el trofeo al campeón.
«Estamos juntos todo el tiempo», comentó en tono de broma el presidente de la FIFA, quien en el último año incluso llevó el trofeo de la Copa del Mundo al Despacho Oval de la Casa Blanca.
Los argumentos de la FIFA
En un comunicado oficial, la FIFA explicó que la decisión se tomó con base en el artículo 27 de su Código Disciplinario.
«De conformidad con el artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA, la ejecución de la suspensión de partidos queda suspendida durante un período de prueba de un año», indicó el organismo.
Asimismo, precisó que si Balogun comete otra infracción de naturaleza y gravedad similares durante ese período, la suspensión será reactivada y deberá cumplir la sanción correspondiente, además de cualquier castigo derivado de la nueva falta.
La FIFA recordó que el reglamento le otorga la facultad discrecional de suspender total o parcialmente la aplicación de sanciones disciplinarias.
No obstante, el organismo no explicó por qué decidió aplicar este criterio en el caso del delantero estadounidense. La situación generó cuestionamientos, ya que el mismo beneficio no fue concedido a otros ocho futbolistas expulsados durante la fase de grupos.
Cristiano Ronaldo fue beneficiado anteriormente con una medida similar, aunque varios meses antes del inicio del torneo. El portugués había sido expulsado durante las eliminatorias frente a Irlanda y debía cumplir una suspensión de tres partidos. Tras perderse el último compromiso clasificatorio ante Armenia, la FIFA dejó en suspenso las dos fechas restantes, permitiéndole disputar el Mundial desde el primer encuentro.
El antecedente más parecido al caso de Balogun ocurrió durante el Mundial de Chile 1962. En aquella ocasión, Garrincha fue expulsado en la semifinal contra Chile por agredir a Eladio Rojas, lo que le impedía disputar la final. Sin embargo, luego de gestiones políticas impulsadas por el gobierno brasileño, la FIFA dejó sin efecto la sanción y permitió que jugara la final frente a Checoslovaquia, donde Brasil obtuvo el bicampeonato encabezado por Pelé.
Muchos también recuerdan la amonestación que recibió Claudio Caniggia en la semifinal del Mundial de Italia 1990 frente a Italia, lo que le impidió disputar la final contra Alemania, encuentro que terminó consagrando al conjunto alemán.
Reacciones
La Federación de Fútbol de Estados Unidos aceptó la resolución del Comité Disciplinario y expresó su satisfacción por la habilitación de Balogun.
«Aceptamos la decisión del Comité Disciplinario y nos complace que Folarin Balogun pueda jugar mañana», señaló la entidad en un comunicado.
La Federación Belga, en cambio, manifestó su sorpresa y cuestionó la medida.
«La decisión contradice directamente las disposiciones del reglamento de la competición», afirmó el organismo, que analiza presentar un recurso ante la Comisión Disciplinaria de la FIFA.
El seleccionador de Bélgica, Rudi García, también criticó la resolución.
«No sabía que en las oficinas de la FIFA el 5 de julio correspondía al 1 de abril de Europa», ironizó durante una conferencia de prensa, en alusión al Día de los Inocentes que se celebra en varios países europeos.
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«Que yo recuerde, creo que es la primera vez en la historia de la Copa del Mundo que ocurre una decisión de este tipo«, agregó.
Tras este antecedente, la Federación Francesa también solicitó a la FIFA la anulación de la tarjeta amarilla que recibió Michael Olisé durante la victoria de Francia sobre Paraguay.
El mediocampista fue amonestado por el árbitro uzbeko Ilgiz Tantashev luego de una discusión con el paraguayo Matías Galarza. Ahora, tras la resolución favorable a Balogun, resta esperar cuál será la respuesta del organismo internacional.
Con Información de LN.-




