Las familias enfrentan crecientes dificultades para cumplir con sus deudas: cerca del 30% de los compromisos adquiridos a través de billeteras virtuales presenta retrasos en el pago, mientras que más del 11% de los créditos otorgados por bancos tradicionales también registra mora. En un contexto donde las tasas de interés siguen muy por encima de la inflación, la morosidad en los préstamos alcanzó su nivel más alto en 22 años.
Los datos provienen del Banco Central y fueron analizados por la consultora financiera 1816. A partir de la información de la Central de Deudores, se puede observar la evolución de los niveles de mora en el sistema financiero, uno de los principales focos de preocupación para las entidades bancarias.
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Según 1816, no se trata de un problema aislado de alguna institución, sino de un “fenómeno macroeconómico”. En 28 de los 30 bancos analizados, aumentó el volumen de préstamos con retrasos en los pagos.
La información más reciente corresponde a febrero. El informe señala que una de las claves para entender el aumento de la morosidad es el alto costo financiero que enfrentan los hogares. Las tasas de interés de los créditos personales se mantienen elevadas en términos reales, influenciadas tanto por la propia morosidad como por la incertidumbre sobre la política de tasas en el actual esquema monetario.
En términos concretos, los créditos personales bancarios registran una tasa nominal anual cercana al 70%, lo que eleva el costo financiero total —incluyendo gastos e impuestos— a alrededor del 100% anual.
En el caso de las entidades no financieras, las tasas son considerablemente más altas. Aunque no existe un dato unificado sobre el costo financiero de las billeteras virtuales, en algunos casos puede superar el 500% anual.
En este escenario, los problemas de pago acumulan 16 meses consecutivos de aumento, tanto en bancos como en entidades no financieras. Se considera que un crédito entra en mora cuando supera los 90 días de retraso.
Dentro del segmento no financiero se incluyen billeteras virtuales, cadenas de electrodomésticos, supermercados, concesionarios de vehículos, prestamistas de créditos rápidos y cooperativas.
Debido a las mayores tasas, la morosidad en estas entidades es más elevada. En febrero alcanzó el 29,9% del total, el nivel más alto registrado, con un incremento de dos puntos porcentuales respecto a enero y triplicando el valor de hace un año y medio.
En los bancos tradicionales, aunque el nivel es menor, la tendencia también es ascendente. La morosidad de los hogares se ubicó en 11,2% en febrero, cuadruplicando el 2,5% registrado en octubre de 2024 y alcanzando su nivel más alto desde 2004.
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“El dato consolida la idea de que existe una economía con niveles récord de actividad y consumo, pero con dificultades para que esa mejora se refleje en amplios sectores de la sociedad”, concluyó la consultora 1816.
Con Información de Clarin.-




