KQA.- La escritora venezolana Denisee Márquez, de 51 años de edad, presentó desde Caracas su libro El latido de un Príncipe, una obra cargada de fe, resiliencia y amor por los animales, inspirada en su experiencia personal como rescatista y en la historia de “Príncipe”, un perro que transformó su vida.
Márquez, quien dirige desde 2018 la Fundación Rescatando Ángeles, asegura que vivir en Venezuela ha sido clave en su proceso creativo. “Ha sido mi mayor escuela de resiliencia. El contraste entre la dureza del entorno y la nobleza que surge en las crisis afinó mi sensibilidad. Escribir aquí es un acto de resistencia y fe”, expresó.
ÚNETE A NUESTRO GRUPO DE WHATSAPP PARA ESTAR INFORMADO

Un libro nacido del rescate y la esperanza
El latido de un Príncipe narra un viaje de sanación y fe contado desde la perspectiva de Príncipe, un perro rescatado de la calle en condiciones extremas el 17 de julio de 2019. Según relata la autora, el animal no encontró hogar y permaneció con ella, en medio de un espacio ya ocupado por otros animales rescatados.
Fue entonces cuando surgió la idea del libro, como una forma de seguir ayudando pese a las limitaciones. “Mientras yo curaba sus cuerpos, ellos curaban mi alma”, afirmó Márquez, quien escribió la obra durante aproximadamente tres meses, anotando pensamientos en un cuaderno mientras continuaba con su labor diaria.
La escritora explicó que la inspiración surgió al observar la manera en que los animales enfrentan la vida con fe y gratitud. “Ellos no dudan de su sanación ni se lamentan por el pasado. Simplemente fluyen, y eso me obligó a cuestionar mi propia manera de ver la vida”, señaló.
Fe, resiliencia y amor incondicional
El libro aborda temas como la fe terrenal, la superación del trauma, la resiliencia y el amor incondicional hacia los animales. Además, está profundamente marcado por experiencias personales, entre ellas su trabajo con la fundación y el proceso de acompañamiento durante la enfermedad de su padre.
Para Márquez, el principal mensaje de la obra es claro: “No importa qué tan roto te sientas, siempre puedes volver a latir con fuerza”. Asimismo, busca generar conciencia sobre la adopción y el rescate animal, invitando a las personas a ver en cada animal de la calle una oportunidad de transformación.

Un proceso terapéutico
La autora describe el proceso creativo como terapéutico y desafiante, especialmente por el miedo al juicio ajeno y la exposición de su propia vulnerabilidad. Sin embargo, asegura que nunca pensó en abandonar el proyecto. “No lo hice por ego, sino por ellos. Cada animal en esta historia merece que el mundo conozca su fuerza interna”, afirmó.
Su estilo literario, explicó, combina una narrativa espiritual y testimonial, donde la voz de un animal sirve como puente hacia reflexiones sobre la vida y la fe.
Una obra para sanar
El latido de un Príncipe está dirigido a personas que atraviesan procesos de sanación, buscan paz mental o sienten amor por los animales. Márquez espera despertar emociones como esperanza, compasión y respeto por la vida.
“Quiero que las personas entiendan que no necesitan ser perfectas para estar bien y que aprendan a ver la vida con la pureza con la que la ven los animales”, expresó.
Publicación y próximos proyectos
La obra fue publicada por la editorial Negro sobre Blanco, del editor Richard Sabogal, y actualmente puede conseguirse en Amazon a nivel internacional, así como en Caracas a través de la cuenta de Instagram @fundacionrescatandoangeles.
La recepción del público ha sido positiva, especialmente entre seguidores que han acompañado su labor de rescate animal desde los inicios.
ÚNETE A NUESTRO CANAL DE TELEGRAM PARA ESTAR INFORMADO
Además, Márquez confirmó que este libro marca el inicio de nuevos proyectos literarios. Actualmente trabaja en su segunda obra, también enfocada en la fe terrenal, inspirada en las experiencias vividas con los animales rescatados y el proceso personal que atraviesa junto a su padre.
Para la autora, publicar El latido de un Príncipe representa un logro personal y espiritual. “Significa mi propia resurrección. Es la prueba de que cuando caminamos con fe y determinación, lo imposible se vuelve realidad”, concluyó.




