La Sociedad Venezolana de Anestesiología (SVA) expresó su profunda preocupación por la muerte de al menos cuatro niños venezolanos en Chile tras someterse a cirugías bajo anestesia general. En un comunicado publicado en sus redes sociales, la SVA respondió a las recientes declaraciones de la Sociedad de Anestesiología de Chile (SACH) y pidió que las investigaciones se realicen con un enfoque científico, ético y libre de prejuicios.
La organización instó a las autoridades y organismos competentes a realizar un análisis “exhaustivo y riguroso, fundamentado en bases científicas” para esclarecer las causas de los fallecimientos.
“Deben realizarse las pesquisas necesarias para conocer las causas de estos eventos desafortunados. Solo mediante un estudio objetivo y multidisciplinario será posible garantizar la seguridad de los procedimientos anestésicos”, señala el documento.
La hipótesis chilena
La SACH sugirió inicialmente que las muertes podrían estar relacionadas con una mutación genética presente en los pacientes. Según explicó su presidenta, la doctora Valeria Epulef Sepúlveda, las investigaciones preliminares no hallaron errores en la administración de medicamentos ni eventos adversos como hipoxia o anafilaxia.
En cambio, indicaron que detectaron en los niños una mutación en un gen mitocondrial, idéntica a la encontrada previamente en seis casos similares en niños venezolanos en España. Esta alteración, heredada por vía materna, afectaría la producción de energía celular e impediría compensar la inhibición causada por el anestésico sevoflurano, provocando muerte neuronal.
Rechazo a la vinculación con la nacionalidad
La SVA manifestó su rechazo a que se establezca un vínculo entre la nacionalidad y una supuesta predisposición genética sin estudios concluyentes que lo respalden.
“Condenamos cualquier rechazo hacia la población venezolana en otros países que pueda derivar en segregación de los servicios sanitarios por razón de gentilicio o ascendencia”, advirtió.
La institución alertó que culpar a un grupo étnico o nacional sin evidencia sólida es injusto, socialmente dañino y potencialmente peligroso, pues podría desviar la atención de otros factores y comprometer la seguridad de otros pacientes.
Finalmente, la SVA exhortó a todos los anestesiólogos a reportar cualquier incidente clínico a las autoridades competentes, subrayando que “la pérdida de una vida, especialmente en la infancia, es una tragedia que debe abordarse con el máximo rigor científico y humano”. La sociedad aseguró mantener comunicación constante con las autoridades sanitarias venezolanas y con otras sociedades de anestesiología de la región para garantizar prudencia, responsabilidad y respeto ético en todas las declaraciones públicas.
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Con Información de eldiario.com.-



