La mora bancaria en Argentina ha aumentado de forma sostenida en los últimos meses, reflejando un claro deterioro en la capacidad de pago de las familias. De acuerdo con datos de Quantum Finanzas, la cartera irregular de los hogares pasó del 2,5% en noviembre de 2024 al 3,7% en abril de 2025, lo que representa un incremento del 46% en apenas medio año.
El deterioro fue especialmente marcado en las financiaciones con tarjeta de crédito, cuya mora se duplicó: del 1,6% al 2,9% en ese mismo período. También se incrementaron los cheques rechazados, con una suba del 32% en cantidad y del 67% en monto real entre diciembre de 2024 y mayo de 2025.
Aunque los bancos mantienen niveles de solvencia sólidos —con un ratio de capital superior al 30%, muy por encima del promedio regional—, las familias enfrentan una presión creciente debido a la alta inflación y a las tasas de interés reales positivas. En mayo de 2025, las tasas activas para préstamos personales alcanzaron un 45,2% real, mientras que las tarjetas de crédito superaron con frecuencia el 100% efectivo anual.
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Deuda creciente: más personas no logran cubrir los pagos mínimos
Este escenario se ha traducido en un problema concreto para miles de personas: la imposibilidad de cubrir siquiera los pagos mínimos de sus tarjetas. “El aumento de la mora refleja un problema creciente: muchas personas ya no pueden sostener los mínimos. Las tasas de interés son altísimas, los salarios no se recuperan al mismo ritmo que los gastos, y los consumos acumulados hacen que la deuda se convierta en una bola de nieve”, explicó Mariano Otálora, director de la Escuela Argentina de Finanzas Personales.
Otálora subrayó que el deudor no suele ser irresponsable, sino que enfrenta una necesidad real. Y remarcó que no existen soluciones mágicas, pero sí estrategias que pueden ayudar a enfrentar el problema:
1. Elaborar un presupuesto personal
Como primer paso, el Banco Galicia recomienda conocer con precisión los ingresos y egresos mensuales. En su blog de educación financiera señalan: “Lo primero es armar un presupuesto para saber en qué se gasta el dinero y detectar gastos innecesarios”.
Este análisis permite identificar ajustes posibles y evaluar si es necesario generar ingresos adicionales. En muchos casos, la deuda se origina en una gestión ineficiente del dinero.
2. Evitar nuevos consumos con tarjeta
Otálora advierte que, mientras persista la deuda acumulada, es clave dejar de utilizar la tarjeta de crédito para cubrir gastos cotidianos. “Seguir usándola solo agrava el problema. Hasta resolver lo anterior, no se debe financiar consumo con crédito caro”.
El Banco Galicia coincide: muchos usuarios siguen generando nuevos consumos incluso cuando ya no pueden cubrir el saldo anterior, lo que perpetúa el endeudamiento.
3. Priorizar el pago del capital
Salir del ciclo de pagar solo el mínimo es clave. Otálora explica: “Si solo pagás el mínimo, estás cubriendo intereses. Aunque sea de a poco, hay que empezar a reducir el capital. Ese es el verdadero avance”.
Las tarjetas suelen aplicar tasas muy altas sobre el saldo financiado. El pago mínimo apenas cubre los intereses y prolonga indefinidamente la deuda.
Un especialista del sector financiero explicó que este modelo es muy rentable para los emisores: muchos usuarios se sienten atraídos por promociones en cuotas sin interés, pero luego acumulan un saldo mensual elevado y optan por pagar el mínimo, lo que les genera intereses en torno al 4% mensual en pesos y 2% en dólares.
4. Listar y organizar las deudas
El Banco Galicia recomienda registrar todas las deudas activas para entender con claridad cuál es el monto total que se debe. Este paso permite definir prioridades de pago y planificar mejor las acciones a seguir.
5. Elegir un método para pagar deudas
Existen dos enfoques principales:
- Método bola de nieve: consiste en pagar primero las deudas más pequeñas. La ventaja es psicológica: ayuda a ganar motivación al ver avances concretos.
- Por tasa de interés: prioriza saldar primero las deudas con intereses más altos, lo que reduce el costo financiero total.
Ambas estrategias son válidas y pueden combinarse, dependiendo de cada situación personal.
6. Refinanciar o consolidar deudas
Cuando los ingresos no alcanzan para cubrir las cuotas, una opción es consolidar o refinanciar la deuda. Otálora sugiere buscar condiciones más favorables: “Negociar con el banco o tomar un préstamo personal con tasa más baja y mayor plazo puede dar alivio”.
El Banco Galicia también recomienda esta alternativa: consiste en agrupar varias deudas en una sola, con una cuota mensual más accesible. Aunque implique pagar intereses durante más tiempo, permite recuperar el control financiero.
Ejemplo práctico: una persona con $500.000 de saldo en tarjeta al 100% anual puede tomar un préstamo personal al 45% anual en 24 cuotas. Así, transforma pagos mínimos que solo cubren intereses en cuotas fijas que cancelan capital y reducen la carga financiera mensual.
7. Buscar apoyo en el entorno cercano
Otra alternativa es recurrir a familiares o amigos para solicitar un préstamo informal. “Incluso si se pacta un interés, puede ser mucho más económico que seguir pagando la tasa de una tarjeta”, sugiere Otálora.
Para muchas personas, esta ayuda puntual puede marcar la diferencia entre continuar pagando o caer en mora.
Conclusión
El aumento de la mora bancaria es un reflejo de las dificultades económicas que enfrentan muchas familias argentinas. Si bien el contexto es complejo, adoptar una estrategia clara puede ser clave para evitar el sobreendeudamiento y recuperar la estabilidad financiera.
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Con Información de Infobae.-




