Un violento episodio ocurrió este domingo por la madrugada en la intersección de las calles Pellegrini y Maipú, en la ciudad de Rosario, cuando un grupo de mujeres que salía de una discoteca (boliche) protagonizó una feroz pelea. La trifulca incluyó tirones de cabello, patadas, empujones y golpes, y quedó registrada en videos que se viralizaron rápidamente en redes sociales.
Las imágenes muestran a las mujeres enfrentándose en pleno centro de la ciudad, mientras testigos observaban sin intervenir. Entre gritos, risas y comentarios, nadie intentó detener la agresión. En una de las grabaciones, se ve cómo una de las mujeres queda tirada en la vereda mientras tres agresoras la golpean simultáneamente: le patean la cabeza, la pisotean y le golpean el rostro. De fondo, se escucha a alguien gritar: “¡Mátala, mátala!”.
Según medios locales, la policía informó que no actuó porque el incidente no fue reportado al 911 ni se recibieron denuncias por parte de los involucrados. Además, el hecho tuvo lugar a una cuadra del boliche Sara, conocido por un incidente en 2019, cuando dos hombres dispararon contra un grupo de jóvenes, hiriendo a uno de ellos.
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🚨Brutal pelea a la salida de un boliche en #Rosario
— ES RE VIRAL (@esreviral) November 19, 2024
Un violento enfrentamiento se desató en la madrugada del domingo a la salida de una discoteca en #Rosario. Un grupo de mujeres se agarraron de los pelos… pic.twitter.com/tdpXwxLTsX
Otro caso de violencia en un evento social
Un hecho similar ocurrió semanas atrás en Luque, Córdoba, donde un adolescente de 15 años de edad resultó gravemente herido tras una pelea durante un cumpleaños de 15. La agresión comenzó dentro del salón y continuó en la calle. El joven recibió un empujón o un golpe que lo hizo caer y golpearse la cabeza contra el cordón de la vereda.
El adolescente fue trasladado en estado crítico al Hospital Regional Pasteur de Villa María, donde permanece en coma inducido con traumatismo de cráneo severo. Según la investigación, el presunto agresor sería otro menor de la misma localidad que asistió al festejo.
Ambos casos ponen de manifiesto la creciente preocupación por los episodios de violencia en eventos sociales y la falta de intervención oportuna por parte de testigos y autoridades.




