El Consejo Constitucional que redacta una nueva carta fundamental para Chile aprobó el miércoles pasado varias polémicas enmiendas que suponen, para la oposición, «retrocesos» en distintas materias, como los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.
Una de las controvertidas indicaciones que se aprobaron en el pleno, que empezó a votar los ajustes el viernes, es que «los extranjeros que ingresen a Chile de forma clandestina o por pasos no habilitados, serán expulsados en el menor tiempo posible».
El texto alertó a las organizaciones de migrantes porque, dicen, no se condice el principio de no devolución -vinculante según los tratados internacionales suscritos por Chile- o con los principios de reunificación familiar e interés superior del niño, relevantes en el ordenamiento jurídico chileno.
Aunque puede parecer menor, según los consejeros de oposición y expertos constitucionalistas cambia la interpretación del texto.
El vicepresidente del organismo, Aldo Valle (independiente cercano al Partido Socialista), planteó que «al usar la palabra ‘quien’ se reitera el principio de que todo ser humano es persona», un cambio que pretende «abrir una vía para invalidar constitucionalmente la ley (actual) de aborto en tres causales (inviabilidad fetal, riesgo para la madre y violación)», dijo.
Con información El Nacional




