- Cerca de 40 trabajadores locales, entre ciudadanos chilenos y venezolanos que formaban parte del personal de apoyo de la Embajada de Venezuela en Santiago, cumplieron 27 meses sin recibir salarios ni el pago de sus cotizaciones previsionales, una crisis laboral desatada tras la ruptura de relaciones diplomáticas ocurrida en julio de 2024.
Los afectados denuncian que la Cancillería venezolana no ha regularizado las deudas laborales ni ha facilitado los respectivos finiquitos, un documento indispensable que les impide cerrar formalmente sus contratos y dificulta su inserción en nuevos empleos en el mercado formal chileno.
Años de incertidumbre y deudas millonarias
Entre los afectados figuran adultos mayores y empleados con una trayectoria superior a los 15 años de servicio en la legación diplomática. Debido al acumulado de remuneraciones impagas y compromisos pendientes, algunos trabajadores estiman deudas individuales de hasta $19 millones de pesos chilenos.
De acuerdo con los testimonios entregados al medio El Vinotinto, durante muchos meses los empleados debieron continuar registrando diariamente su asistencia en una sede diplomática completamente paralizada. El único canal de contacto se mantuvo a través de un grupo de WhatsApp gestionado por el exembajador Arévalo Méndez, quien habría cesado oficialmente en sus funciones en diciembre de 2025.
Los denunciantes señalan que, de todo el plantel, únicamente tres trabajadores habrían recibido pagos parciales —gestiones presuntamente coordinadas desde la representación diplomática venezolana en Uruguay—. Aunque en su momento se les prometió un plan escalonado para saldar el total de los pasivos laborales con el resto del personal, sostienen que jamás volvieron a recibir comunicaciones al respecto. Ante la ausencia total de representantes diplomáticos en el país, varios afectados han recurrido a la Inspección del Trabajo de Chile, instancia que tampoco ha podido emitir soluciones ejecutables debido a la inmunidad y vacancia institucional.
“Han sido dos años de mucho sufrimiento esperando el pago. Ellos hablan de abrir la Embajada y retomar relaciones, pero a nosotros ni nos llaman. Estamos desesperados, llenos de deudas”, relató uno de los trabajadores afectados a El Vinotinto.
Contraste con el restablecimiento consular
Esta grave denuncia laboral sale a la luz pública en un momento clave, mientras los gobiernos de Chile y Venezuela avanzan en pasos concretos para el restablecimiento de sus relaciones consulares, tras el acuerdo alcanzado en agosto pasado y la posterior resolución venezolana que dispone la creación de un Consulado General en territorio chileno.
Pese a la reactivación de los canales diplomáticos bilaterales, los exempleados locales recalcan que continúan en el total desamparo, sin respuestas institucionales claras sobre sus derechos adquiridos, salarios caídos ni la entrega de finiquitos.
Hasta el cierre de esta edición, la Cancillería de la República Bolivariana de Venezuela no ha emitido una postura ni una respuesta oficial frente a los reclamos de los trabajadores en Santiago.



