Hay sabores que no solo alimentan el cuerpo, sino que abrazan el alma y nos devuelven de un solo golpe a los mejores años de nuestra historia. Cada vez que el aceite caliente comienza a dorar esa masa crujiente que esconde un corazón de queso fundido, en los hogares venezolanos se enciende una chispa de identidad y de profunda unión familiar.
Hoy, ese sentimiento de arraigo da un paso histórico. Con el firme propósito de exaltar, proteger y enaltecer el acervo gastronómico de nuestra región, las autoridades del municipio Guaicaipuro del estado Miranda en Venezuela, han formalizado ante la Asamblea Nacional la solicitud para reconocer al tequeño como Patrimonio Histórico y Cultural de la Nación.
La iniciativa, impulsada con pasión por la gestión del alcalde Farith Fraija, fue llevada al Parlamento por una comisión especial del municipio. Durante el encuentro de trabajo con los integrantes de la Comisión Permanente de Cultura y Recreación del Poder Legislativo, se reivindicó el valor sagrado de nuestras tradiciones. Según reporta el diario El Aragueño, el cronista oficial de Guaicaipuro, Manuel Almeida, fue el encargado de fundamentar la petición, transportándonos con sus palabras a los albores de esta hermosa tradición.
El regalo de las hermanas Báez que conquistó a Venezuela
La historia del tequeño late al ritmo de la creatividad y la calidez de nuestra gente. De acuerdo con los registros históricos compartidos por el cronista, este bocadillo nació a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX en la cocina tradicional de Los Teques, gracias al ingenio de Josefina Báez, una de las inolvidables hermanas Báez.
Fue ella quien tuvo la genialidad de envolver trozos de queso con los sobrantes de masa para luego freírlos en manteca. Aquella solución casera y amorosa pronto encontró su camino hacia las estaciones del emblemático Gran Ferrocarril de Venezuela, volviéndose el pasapalos favorito de los pasajeros que recorrían el país. Lo que empezó como un secreto de cocina familiar se transformó, con el pasar de las décadas, en el rey indiscutible de cada celebración, cumpleaños y encuentro entre amigos dentro y fuera de nuestras fronteras.
Hacia el Día Nacional del Tequeño
Como parte de este emotivo homenaje a nuestras raíces, la comisión también presentó una propuesta formal para que cada 21 de octubre sea declarado oficialmente como el Día Nacional del Tequeño. La fecha elegida no es casualidad: conmemora el histórico nombramiento de Los Teques como parroquia eclesiástica, sellando un vínculo eterno entre la tierra que lo vio nacer y el sabor que nos llena de orgullo a todos los venezolanos.
Hoy celebramos que nuestra cultura se defiende y se honra. Porque el tequeño no es solo harina y queso; es el abrazo de bienvenida cuando llegamos a casa, es la alegría de compartir en familia y es la prueba viva de que el ingenio y el amor de nuestra gente tienen un sabor inolvidable que trasciende generaciones.




