La monja japonesa Kumiko Kosaka fue condenada ayer a 20 años de prisión por siete abusos sexuales cometidos entre 2005 y 2016 contra chicos sordomudos del Instituto Católico Próvolo, ubicado en Luján de Cuyo, Mendoza.
La Fiscalía y la querella habían solicitado 22 años para la religiosa acusada como autora material de tocamientos y cómplice de los curas por abusos sexuales cometidos en el colegio religioso. La defensa mantuvo la postura de sostener su inocencia y no formuló un pedido de pena ante los jueces.
Ayer, en una audiencia a puertas cerradas en el Polo Judicial de Mendoza, el Tribunal Penal Colegiado N° 2 la condenó a veinte años de cárcel y la inhabilitó por diez años para ejercer como monja.
Los jueces Gabriel Bragagnolo, Federico Martínez y Juan Manuel González Pina le prohibieron salir del país y le impusieron una fianza de 15 millones de pesos.
“La Justicia tardó, pero Kumiko también es condenada. Mi hija, aunque ya es mayor de edad, no se animó a venir porque es revivir el dolor que esta mujer le causó”, dijo Ariel Lizarraga, padre de la primera denunciante del caso Próvolo.
La situación de la monja cambió luego de que la Suprema Corte de Mendoza revisó la absolución dictada en 2023 por el Tribunal Penal Colegiado N° 1, integrado por las juezas Gabriela Urciuolo, María Belén Renna y María Belén Salido.
La Corte provincial estableció su autoría en cuatro hechos. En dos casos fue partícipe necesaria de abuso con acceso carnal contra alumnos. Kosaka fue hallada culpable como autora en otros tres casos de abuso sexual simple. La revisión de la sentencia consideró que las pruebas previas se habían analizado de “forma fragmentada”.
El abogado defensor Carlos Varela Álvarez presentó un recurso extraordinario federal ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que se revise la reciente condena de la Corte mendocina.
El abogado de la querella, Sergio Salinas, explicó que la monja se fue “caminando del Polo Judicial”, ya que estará libre hasta que “se confirme si le dan prisión domiciliaria o si irá a la cárcel. Por ahora no la han dejado salir del país”.



