En un acto en San José 1111, con militantes K que pidieron la libertad de la ex presidenta, su hijo alentó una eventual candidatura de Cristina para el año próximo. Kicillof fue uno de los grandes ausentes, y tampoco firmó un documento que agitó la teoría del lawfare. Sí posteó en X que Cristina “está injustamente detenida”.
El 1° de septiembre de 2022, Fernando Sabag Montiel apuntó con una pistola a la cabeza de Cristina Kirchner y gatilló a centímetros de su rostro cuando la entonces vicepresidenta saludaba a militantes frente a su departamento de Juncal y Uruguay. El disparo no salió. Cuatro años después, ya condenada en la causa Vialidad y bajo prisión domiciliaria, la ex presidenta volvió a quedar este martes en el centro de una movilización kirchnerista: esta vez frente a San José 1111 se aglutinaron miles de militantes que pidieron por su libertad.
Este martes, la militancia volvió a movilizarse frente al edificio al cumplirse cuatro años del atentado. Máximo Kirchner fue el orador principal en el modesto escenario 360 montado en la esquina del departamento de su madre. Saludó a fotógrafos y a la militancia. También los alentó a seguir cantando “Cristina es la conducción. Una canción más y arrancamos”. “Qué lindos que es escucharlos cantar” y con una sonrisa de punta a punta comenzó su intervención. ¿Habrá sido una indirecta a Axel Kicillof con el uso de su metáfora “hay que cantar nuevas canciones”?
Con un tono de campaña, la bandera argentina de telón de fondo y una militancia en estado de ebullición el diputado pidió “hablar menos de algunos quilombos que tenemos” en relación a la interna que divide al peronismo y “explicar más los problemas económicos”. Además, durante su intervención, el referente de La Cámpora reclamó avances judiciales y alentó una eventual candidatura de la exmandataria de cara a 2027.
Finalizó su discurso criticando el vínculo del presidente Javier Milei con Donald Trump: “Quiero decirles que el año pasado cuando el presidente de otro país dijo que si los argentinos no votábamos a lo que él quería nuestro país la iba a pasar muy mal” en relación a las declaraciones de Trump previas a las legislativas de octubre de 2025, cuando condicionó la continuidad del respaldo estadounidense a una victoria electoral del libertario.
“Soy de quien no ha de morir” la canción que sonó cuando Máximo Kirchner se bajó del escenario y la ex presidenta salió a su balcón a saludar a su gente. Vestida de un jean azul y una blusa azul con detalles de jean saludaba con sus manos y hasta les dibujaba corazones. Sonreía, y hasta se reía cuando le cantaban “Cristina presidenta”. Desde el interior del departamento, un integrante de su equipo registraba el momento con el celular.
La Nación.-



