En los últimos días se ha complicado el acceso a Estados Unidos y quienes residen en ese país, manifiestan vivir «una zozobra muy grande» por la persecución del ICE a los migrantes, especialmente a los venezolanos -al menos es lo que se cree- pero pareciera no ser del todo cierto- pues la argentina Ernestina Pavlovsky, entrenadora personal de 33 años de edad, fue detenida.
Ella vive en el centro turístico de Aspen (Colorado) desde hace 13 años, había viajado el mes pasado a Florida para un esperado reencuentro con su hermana y sus sobrinos tras varios años. Pero el 1° de agosto por la mañana, cuando estaba por emprender el vuelo de regreso a su hogar, donde la esperaba su novio norteamericano, fue arrestada en la puerta de embarque del aeropuerto de Miami, y empezó un calvario que aún no termina y que movilizó a su comunidad.
Luego de ser detenida por agentes vestidos de civil del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), según reportó en un artículo el Aspen Daily News, Pavlovsky fue llevada, primero, al centro de procesamiento en Miramar, Florida, y a los pocos días al Centro de Transición de Broward, en Pompano Beach, gestionados por la agencia federal que lidera la ofensiva antiinmigratoria del gobierno de Donald Trump.
“Luego, horas antes de la audiencia programada para fijar su fianza, despertaron a Pavlovsky en plena noche, le colocaron grilletes en las muñecas, la cintura y los tobillos, y la subieron a un ómnibus durante ocho horas. Luego fue trasladada en avión hasta el Centro de Procesamiento CoreCivic en Laredo, Texas, a la espera de una audiencia judicial el 1 de septiembre sobre su posible deportación”, señaló el reportaje del Aspen Daily News.
Amigos y familiares de la argentina iniciaron una campaña de GoFundMe donde han recaudado 50 mil dólares para el pago del caso.
LN.-




