Mientras se esfuerza por terminar su carrera universitaria y ayudar económicamente a su familia, Juan Diego Silva García, un joven venezolano de 24 años, enfrenta una dura batalla contra un diagnóstico que amenaza su vida: un astrocitoma pilocítico cerebeloso, un tumor cerebral que requiere controles permanentes para evitar complicaciones potencialmente fatales.
Juan Diego llegó a Argentina junto a su familia buscando una oportunidad que en Venezuela parecía imposible. Allí no contaba con acceso a los estudios y tratamientos que necesitaba para controlar su enfermedad. En Argentina, médicos del Hospital Rossi de La Plata lograron intervenirlo y retirarle una válvula cerebral que había sido colocada anteriormente y que estaba contaminada, ya que no era la adecuada para su condición.
Sin embargo, una noticia devastadora llegó durante uno de sus controles más recientes: los estudios revelaron que el tumor había reaparecido. Según explicaron los especialistas, durante una cirugía realizada años atrás en Venezuela no se logró extraer completamente el nódulo, lo que permitió que volviera a desarrollarse.
La situación es delicada. Los médicos le han advertido que no puede retrasar sus controles, ya que existe el riesgo de una herniación cerebral. Si los estudios muestran un aumento en el tamaño del tumor, deberá ser sometido nuevamente a una cirugía.
A pesar de las dificultades, Juan Diego no ha dejado de luchar. Trabaja medio turno para colaborar con los gastos del hogar y continúa estudiando con la esperanza de graduarse el próximo año como periodista deportivo en la Universidad Nacional de La Plata.
Pero la enfermedad no es el único desafío que enfrenta su familia. Su madre también batalla contra el cáncer, recibe sesiones de quimioterapia y se encuentra en silla de ruedas, lo que agrava aún más la situación económica del hogar.
Hoy, Juan Diego necesita realizarse una resonancia magnética con contraste, un estudio fundamental para determinar la evolución del tumor. El costo es de 450.000 pesos, una suma que la familia no puede afrontar. Además debe pagar las consultas con el especialista.
Por ello, familiares y allegados apelan a la solidaridad de la comunidad para reunir los fondos necesarios y permitir que este joven continúe con el tratamiento que podría salvarle la vida.
Cada aporte, por pequeño que parezca, puede marcar la diferencia para Juan Diego, un joven que no solo lucha por su salud, sino también por cumplir su sueño de convertirse en periodista deportivo y construir un futuro mejor para él y su familia.
Quienes deseen colaborar pueden transferir al alias: saco.moreno.448.mp



