“Hoy no pido lástima. Pido una mano, un abrazo y una oportunidad para volver a empezar”.
La vida de Estefani Palmares, una venezolana radicada en Argentina desde 2018, cambió para siempre este fin de semana. Después de más de un año luchando por cuidar a su padre, Rodolfo Palmares, de 53 años de edad, quien sufrió dos accidentes cerebrovasculares (ACV) y un infarto que lo dejaron en condición de discapacidad, recibió la noticia que más temía: su padre falleció.
Pero el dolor por la pérdida no es el único golpe que enfrenta.
Mientras intenta procesar el duelo, Estefani también vive bajo la amenaza de un desalojo por no poder cubrir el alquiler de la vivienda donde residía junto a su padre. Durante meses hizo todo lo posible para mantenerse a flote. Pagó en cuotas, acumuló deudas y multiplicó esfuerzos para evitar perder el techo que los protegía.

Hace más de un año fue despedida de su empleo sin causa justificada. Desde entonces ha sobrevivido vendiendo comida casera, realizando entregas a domicilio y buscando cualquier oportunidad para generar ingresos. Sin embargo, la enfermedad de su padre y el alto costo de vida terminaron consumiendo todos sus recursos.
Con los pocos ahorros que tenía tomó una decisión que parecía darle esperanza: comprar un vehículo usado para trabajar como conductora de aplicaciones y poder sostenerse económicamente. Pero la ilusión se convirtió en una nueva pesadilla.
Según denuncia, fue engañada por el vendedor del automóvil y posteriormente también habría sido víctima de abusos por parte de un mecánico. Tras invertir una suma considerable en reparaciones, el diagnóstico final fue devastador: el motor está dañado y el vehículo permanece inmovilizado.
Hoy, sin empleo estable, sin ahorros, con una deuda de alquiler y atravesando el doloroso duelo por la muerte de su padre, Estefani reconoce que ya no puede sostenerse sola en Argentina, ni cuenta con los recursos económicos para darle cristiana sepultura a su padre.
Su mayor deseo es regresar a Venezuela para reencontrarse con sus seres queridos y reconstruir su vida lejos de la incertidumbre que hoy la consume.
“Lo intenté todo. Trabajé, emprendí, luché por mi papá hasta el final. No quiero que me tengan lástima. Solo necesito ayuda para salir adelante en el momento más difícil de mi vida”, expresa entre lágrimas.
La historia de Estefani es el reflejo de una realidad que muchas veces permanece invisible: la de quienes enfrentan pérdidas devastadoras lejos de su tierra y sin una red de apoyo que los sostenga.
Hoy ella no solo necesita ayuda económica. También necesita compañía, solidaridad, palabras de aliento y la esperanza de saber que no está sola.
Quienes puedan colaborar con cualquier aporte pueden hacerlo a través de:
Estefani Palmares
Cuenta Prex: 25785049
CVU: 0000013000032257850491
Alias: fefi2305



