Medialunas fue lo primero que pidió Nahuel Gallo a su llegada a Argentina. Se encuentra bien, está en el edificio Centinela de Buenos Aires, que es la sede de Gendarmería, el cuerpo militar al cual pertenece.
Gallo se encuentra con su familia: María Alexandra, su esposa y su hijo Victor. Este lunes fue sometido a una serie de revisiones médicas para constatar su estado de salud, hay que recordar que él estuvo en huelga de hambre.
Se conoció que cenaron juntos y que sus compañeros de trabajo le prepararon una carne al horno para la cena, con la que celebraron su retorno a la libertad.
Se espera que en las próximas horas, finalmente el gendarme pueda retornar a casa y sentar cabeza de lo que hará y pasará, incluso si declarará ante los medios de comunicación que quieren saber cómo vivió durante estos meses en Venezuela.




