En 2025, los casos de sífilis en la población general registraron un aumento significativo en comparación con 2024, consolidando una tendencia ascendente que preocupa a las autoridades sanitarias. De acuerdo con los datos del Boletín Epidemiológico Nacional, durante el último año se notificaron 55.183 casos acumulados de sífilis en la población general, frente a una mediana de 33.571 casos en el período 2020-2024.
Esto implica un incremento absoluto de 21.612 diagnósticos, equivalente a un aumento del 64% respecto del promedio de los cinco años anteriores. En términos porcentuales, el boletín destaca un crecimiento del 71% de los casos confirmados en 2025 en relación con la mediana del período analizado. La diferencia entre ambos porcentajes responde a los distintos métodos de cálculo utilizados, pero ambos reflejan el mismo fenómeno: un aumento marcado en la circulación de la enfermedad.
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La tendencia también se observa en mujeres embarazadas. En este grupo, los casos de sífilis pasaron de una mediana de 11.396 a 12.532 en 2025, lo que representa un incremento del 10%. Si bien el aumento es menor que en la población general, las autoridades advierten que se trata de un indicador sensible por el impacto que la infección puede tener durante la gestación.
De este modo, 2025 cerró con la cifra más alta de sífilis registrada en los últimos años, lo que refuerza la preocupación por el sostenido crecimiento de las infecciones de transmisión sexual (ITS) en el país y plantea un desafío adicional para el sistema de vigilancia y control sanitario.
Otras infecciones de transmisión sexual
Durante el mismo período, otras ITS mostraron comportamientos dispares. La gonorrea (Neisseria gonorrhoeae) evidenció una disminución del 43% en los casos notificados, aunque los casos confirmados por laboratorio aumentaron un 33% en comparación con la mediana de los cinco años previos.
Las infecciones por Chlamydia trachomatis y Mycoplasma genitalium se mantuvieron estables, sin variaciones significativas en el número de diagnósticos confirmados. En tanto, los casos de Trichomonas vaginalis registraron un leve descenso.

Por el contrario, la secreción genital purulenta en varones aumentó un 65% respecto de la mediana histórica, un fenómeno que podría estar asociado a mejoras en las estrategias de detección y notificación.
En relación con el VIH, el boletín no detalla cifras específicas para 2025, aunque subraya la importancia del diagnóstico temprano y el acceso sostenido al tratamiento como herramientas centrales para frenar la transmisión.
Factores detrás del aumento y riesgos sanitarios
El crecimiento de los casos de sífilis responde a múltiples factores. El informe oficial atribuye la expansión a la alta transmisibilidad de la enfermedad en sus fases iniciales, la insuficiente prevención y el acceso desigual al diagnóstico y al tratamiento oportuno. Si bien durante la pandemia de COVID-19 se observó una caída en las notificaciones, la tendencia ascendente se consolidó a partir de 2022.
Asimismo, la incorporación de más prestadores al sistema de vigilancia y las mejoras en los métodos de detección podrían haber contribuido al aumento de los casos registrados.

Uno de los principales desafíos es la recurrencia de reinfecciones. Según una encuesta de AHF Argentina, el 28% de los casos en varones corresponde a personas que ya habían tenido sífilis con anterioridad. Al respecto, el doctor Miguel Pedrola, director científico de AHF para América Latina y el Caribe, explicó que “la persona que tuvo sífilis no queda inmune y puede reinfectarse”.
La sífilis, causada por la bacteria Treponema pallidum, puede comenzar con una lesión indolora en los genitales, el recto o la boca, y evolucionar hacia lesiones cutáneas, fiebre, cefaleas e inflamación de ganglios. Sin tratamiento, puede afectar el sistema nervioso, el corazón, los huesos y otros órganos. En mujeres embarazadas, es una de las principales causas prevenibles de complicaciones durante la gestación.
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Vigilancia y desafíos para el sistema de salud
Los datos correspondientes a 2025 evidencian un escenario preocupante en relación con la sífilis, con niveles que superan ampliamente los registros de años anteriores. Frente a este panorama, las autoridades sanitarias destacan la necesidad de reforzar el acceso al diagnóstico, garantizar tratamientos oportunos y profundizar las campañas de prevención, con el objetivo de frenar la propagación de la enfermedad y reducir sus consecuencias en la salud pública.
Con Información de Infobae.-



