El Departamento de Justicia de Estados Unidos introdujo cambios sustanciales en la acusación penal contra Nicolás Maduro al eliminar la afirmación de que el anteriormente mencionado encabezaba una organización criminal estructurada conocida como el Cartel de los Soles, una tesis impulsada durante el primer mandato de Donald Trump y utilizada entonces como respaldo político y jurídico para justificar su destitución.
La acusación revisada, divulgada tras la captura de Maduro y su traslado a Nueva York, mantiene los cargos por conspiración para el narcotráfico, pero redefine el rol del denominado Cartel de los Soles, al describirlo como una red clientelar de corrupción y no como una organización criminal autónoma, jerarquizada y operativa.
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De cartel a sistema de corrupción
“Las acusaciones originales nunca fueron diseñadas para sostenerse en un tribunal. Las designaciones políticas no requieren prueba judicial, pero una acusación penal, sí”, advirtió una fuente consultada por The New York Times.
Ni la Administración para el Control de Drogas (DEA), en su Evaluación Nacional de Amenaza de Drogas, ni la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito han reconocido al Cartel de los Soles como una organización criminal independiente.
Persisten las contradicciones oficiales
Mientras la acusación presentada en 2020 describía al Cartel de los Soles como una estructura criminal internacional liderada por Maduro —mencionada más de 30 veces en el documento—, la versión actual reduce esa referencia a apenas dos menciones y la presenta como una expresión informal utilizada para describir prácticas corruptas dentro del Estado venezolano.
De acuerdo con el nuevo texto, los ingresos provenientes del narcotráfico habrían sido canalizados hacia funcionarios civiles, militares y de inteligencia mediante un sistema de lealtades y protección política que Maduro habría heredado y sostenido desde la era de Hugo Chávez.
Cuestionamientos a designaciones previas
El giro del Departamento de Justicia pone bajo escrutinio la decisión del Departamento del Tesoro, que en julio de 2025 declaró al Cartel de los Soles como organización terrorista, así como la posterior orden del Departamento de Estado —emitida por el secretario Marco Rubio— para ratificar esa designación.
Especialistas en crimen organizado han sostenido durante años que el término surgió en la década de 1990 como una denominación mediática para referirse a militares involucrados en corrupción, sin evidencia concluyente de la existencia de un cartel formal comparable a las grandes estructuras del narcotráfico regional.
Elizabeth Dickinson, subdirectora para América Latina del International Crisis Group, afirmó que la nueva formulación del Departamento de Justicia se ajusta mejor a la realidad documentada en Venezuela.
Tensiones dentro del gobierno estadounidense
Pese al cambio en la acusación, el secretario de Estado Marco Rubio volvió a referirse públicamente al Cartel de los Soles como un cartel operativo y reiteró que Maduro era su líder, una postura que contrasta con el nuevo enfoque adoptado por el Departamento de Justicia.
A esto se suma la inclusión, en la acusación revisada, del presunto líder del Tren de Aragua como supuesto colaborador de Maduro, una vinculación que analistas consideran débil y más alineada con la retórica política que con evidencia criminal sólida.
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Jeremy McDermott, cofundador de InSight Crime, cuestionó esa asociación y advirtió que relacionar al Tren de Aragua con una conspiración internacional de narcotráfico resulta engañoso.
“El grupo no controla grandes cargamentos de cocaína ni opera como un actor transnacional del narcotráfico. Incluirlo en este caso distorsiona el fenómeno criminal venezolano”, señaló.
Con Información de ElNacional.-




