Sébastien Lecornu, un político discreto y poco conocido por el gran público, se convirtió a los 39 años de edad en el nuevo primer ministro de Francia, tras dejar el Ministerio de Defensa y asumir la jefatura del Gobierno. Su peculiar trayectoria incluye un episodio en la adolescencia en el que llegó a plantearse ser monje benedictino.
Considerado fiel aliado del presidente Emmanuel Macron, Lecornu se ha caracterizado por su prudencia, habilidad en las negociaciones y estabilidad política, algo poco común en un país con frecuentes cambios de gobierno.
ÚNETE A NUESTRO GRUPO DE WHATSAPP PARA ESTAR INFORMADO
Ascenso político y cercanía con Macron
Lecornu permaneció al frente de la cartera de Defensa en cuatro gobiernos consecutivos: Elisabeth Borne (2022-2024), Gabriel Attal (2024), Michel Barnier (2024) y François Bayrou (2024-2025). Su promoción a Matignon se explica por la confianza de Macron, que ya había querido nombrarlo primer ministro en diciembre pasado, aunque en ese momento eligió a Bayrou, quien presentó su dimisión tras perder una moción de confianza por su plan de recortes presupuestarios para 2026.
Antes de llegar a Defensa, Lecornu ocupó varios cargos: secretario de Estado para la Transición Ecológica y Solidaria (2017-2018), ministro de Colectividades Territoriales (2018-2020) y ministro de Ultramar (2020-2022). Su pragmatismo y capacidad de alcanzar consensos convencieron al presidente.
Aunque no formó parte del núcleo de los “macronistas de primera hora”, Lecornu se unió a la causa centrista en 2017, tras abandonar a Los Republicanos (LR) debido al escándalo de corrupción que afectó a François Fillon.
El papel en la crisis de los “chalecos amarillos”
Su relación con Macron se consolidó durante la crisis de los “chalecos amarillos” (2018-2019). Según Le Monde, Lecornu sugirió al presidente incluir a los alcaldes en los debates locales y abrir un libro de mensajes para recoger el malestar ciudadano, medidas que ayudaron a calmar las tensiones.
Desde entonces, su ascenso ha sido constante. Antes de cumplir 30 años ya había sido alcalde de Vernon, ciudad del norte de Francia, y consolidó una estrecha relación política y personal con Gérald Darmanin, actual ministro de Justicia, a quien considera “un hermano”.
Defensa y prestigio internacional
Al frente del Ministerio de Defensa, Lecornu ganó puntos ante Macron por su papel en plena guerra en Ucrania. Su ley de programación militar, que prevé un aumento del 6 % en el presupuesto de las Fuerzas Armadas entre 2024 y 2030, fue aprobada gracias a su insistencia y capacidad de negociación.
De vocación monástica a vida política
Nacido el 11 de junio de 1986 en Eaubonne, hijo único de una secretaria y un técnico aeronáutico, Lecornu cursó estudios en una escuela católica y a los 16 años pensó en ingresar en un monasterio benedictino. Finalmente, se inclinó por la política, influido por su abuelo, un antiguo resistente contra la ocupación nazi.
Con apenas 19 años ya trabajaba como colaborador parlamentario y, a los 22, integraba el gabinete del entonces primer ministro François Fillon. En paralelo, estudió Derecho y se incorporó como oficial de reserva en la Gendarmería con el grado de teniente, combinando así sus pasiones por la disciplina militar y la vida pública.
ÚNETE A NUESTRO CANAL DE TELEGRAM PARA ESTAR INFORMADO
Con Información de EFE.-




