Más de mil millones de personas en el mundo viven con trastornos de salud mental, según datos recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cifra que ha ido en aumento entre 2011 y 2021. Trastornos como la ansiedad y la depresión no solo afectan a individuos y familias, sino que también generan un impacto económico global significativo. La OMS destacó la urgencia de ampliar y reformar los servicios de salud mental, insistiendo en que la atención en este ámbito debe considerarse un derecho fundamental.
Los informes “Salud mental mundial hoy” y “Atlas de Salud Mental 2024” revelan que los trastornos de salud mental son la segunda causa principal de discapacidad a largo plazo. Afectan a personas de todas las edades y niveles de ingresos, con alta prevalencia en todos los países y comunidades.
“Transformar los servicios de salud mental es uno de los desafíos más urgentes de la salud pública”, afirmó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
“Invertir en salud mental significa invertir en personas, comunidades y economías; es una inversión que ningún país puede permitirse ignorar. Todo gobierno y líder debe actuar con urgencia para garantizar que la atención en salud mental no sea un privilegio, sino un derecho para todos”.

Datos del informe “Salud mental mundial hoy”
El informe indica que las enfermedades mentales están muy extendidas, reciben tratamiento insuficiente y carecen de recursos adecuados. Algunos hallazgos clave:
- 1 de cada 7 personas en el mundo vive con un trastorno mental.
- 71% de quienes padecen psicosis no reciben servicios de salud mental.
- En promedio, solo el 1,4 % o menos de los presupuestos de salud en países de ingresos bajos y medios se destina a salud mental.
El estudio también revela diferencias de género: los trastornos de ansiedad y depresión son los más comunes en hombres y mujeres, aunque la pandemia de COVID-19 amplió la brecha, afectando más a las mujeres. Según el Estudio de la Carga Global de Enfermedades (GBD 2020):
- Incremento del 29,8 % en el trastorno depresivo mayor entre mujeres, frente al 24 % en hombres.
- Incremento del 27,9 % en trastornos de ansiedad en mujeres, frente al 21,7 % en hombres.
Los hombres presentan con mayor frecuencia TDAH, trastornos del espectro autista y del desarrollo intelectual, mientras que en mujeres son más comunes la ansiedad, depresión y trastornos alimenticios. A partir de los 40 años, la depresión supera a la ansiedad, alcanzando su pico entre los 50 y 69 años.

Entre los jóvenes, en 2021 aproximadamente el 7 % de niños de 5 a 9 años y el 14 % de adolescentes de 10 a 19 años tenían un trastorno mental. Se estima que:
- Un tercio de los trastornos adultos comienza antes de los 14 años.
- La mitad aparece antes de los 18 años.
- Casi dos tercios se desarrollan antes de los 25 años.
En adultos mayores (70 años o más), el 14 % vivía con algún trastorno mental, principalmente depresivos y de ansiedad.
El impacto se refleja en las cifras de suicidio: en 2021 murieron alrededor de 727.000 personas por esta causa, posicionando al suicidio entre las principales causas de muerte juvenil a nivel mundial. La OMS advierte que, si la tendencia actual continúa, solo se lograría una reducción del 12 % de la mortalidad por suicidio para 2030, lejos del objetivo de disminuirla en un tercio, planteado por la ONU.
El costo económico también es significativo: depresión y ansiedad representan pérdidas anuales de USD 1 billón por reducción de productividad, además de aumentar la carga de gastos médicos para familias y sistemas de salud.

Principales hallazgos del Atlas de Salud Mental 2024
El Atlas evalúa los sistemas y servicios de salud mental en 144 países. Destaca algunos avances desde 2020, como políticas basadas en derechos, mejor preparación ante emergencias sanitarias y apoyo psicosocial.
Sin embargo, los avances legales son limitados: menos países han adaptado leyes de salud mental a estándares internacionales y solo el 45 % evaluó la conformidad de su legislación.
El gasto en salud mental sigue estancado: representa apenas el 2 % del presupuesto total de salud, sin cambios desde 2017. La inversión varía según el ingreso del país:
- Países de altos ingresos: USD 65 por persona.
- Países de bajos ingresos: USD 0,04 por persona.
La disponibilidad de profesionales también es desigual, con una mediana global de 13 especialistas por cada 100.000 habitantes, y escasez crítica en regiones de bajos recursos.
La atención hospitalaria sigue centrada en hospitales psiquiátricos: casi la mitad de los ingresos son involuntarios y más del 20 % duran más de un año. La integración en atención primaria muestra avances (71 % de los países cumple al menos tres de cinco criterios OMS), pero persisten brechas en cobertura y disponibilidad de datos.

En países de bajos ingresos, menos del 10 % de los afectados accede a atención, frente a más del 50 % en países desarrollados.
En promoción y apoyo psicosocial, la mayoría de los países implementó programas de desarrollo infantil temprano, salud mental escolar y prevención de suicidio. Más del 80 % ofrece apoyo psicosocial en emergencias, frente al 39 % de 2020. Los servicios ambulatorios y de telesalud han crecido, aunque el acceso sigue siendo desigual.
La Reunión de Alto Nivel de la ONU sobre enfermedades no transmisibles y promoción de la salud mental, prevista el 25 de septiembre de 2025 en Nueva York, será una oportunidad clave para colocar la salud mental en el centro de la agenda internacional.
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Con Información de Infobae.-




