La investigación sobre el fallecimiento del ícono de la lucha libre Hulk Hogan, ocurrido el pasado 24 de julio a los 71 años de edad, dio un giro inesperado. Aunque en un primer momento se atribuyó la causa a un paro cardíaco, las autoridades de Clearwater confirmaron que el caso sigue abierto y que una de las hipótesis apunta a una posible negligencia médica.
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Según reveló el portal TMZ y confirmaron fuentes policiales, un terapeuta ocupacional que se encontraba en el domicilio del luchador el día de su muerte aportó un testimonio clave. El profesional aseguró que, durante una cirugía reciente, un cirujano habría seccionado accidentalmente el nervio frénico, vital para la función respiratoria al controlar los movimientos del diafragma.
Con esta nueva evidencia, los investigadores reconsideran la causa inicial: se analiza si Hogan no murió por un paro cardíaco, sino por una insuficiencia respiratoria derivada de la presunta complicación quirúrgica.
De acuerdo con el reporte oficial, tras una llamada al 911, un equipo de paramédicos acudió a la residencia del luchador y lo trasladó de inmediato a un hospital, donde finalmente se confirmó su fallecimiento.
La Policía de Clearwater emitió un comunicado en el que señaló: “La investigación para determinar el motivo exacto de este trágico hecho avanza” y aseguró que mantienen “contacto constante con los miembros de la familia Hogan”. Uno de los agentes a cargo agregó: “Todo esto lleva tiempo. La familia ha agradecido nuestros esfuerzos y la comunicación que hemos mantenido con ellos”.
Los hijos de la estrella, Nick y Brooke Hogan, pidieron respeto y privacidad mientras continúa el proceso.
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Con información de noticialdia.com.-




