Un colectivero fue víctima de un brutal ataque durante la madrugada en la localidad bonaerense de Glew, partido Almirante Brown, en el Gran Buenos Aires. Dos hombres, que intentaron subir al colectivo en estado de ebriedad y bajo los efectos de drogas, arrojaron un adoquín contra una de las ventanas luego de que el chofer se negara a trasladarlos.
El violento episodio ocurrió cerca de las 2 de la mañana, cuando Lucas, conductor de la línea 51, iniciaba su recorrido. Según relató, los agresores primero discutieron con otro chofer y llegaron incluso a escupir a los pasajeros que aguardaban en la fila.
“Había gente que viaja todos los días y me pedían que no los llevara”, contó Lucas. Ante esa situación, decidió arrancar el viaje sin los dos hombres, quienes reaccionaron con furia y arrojaron un adoquín contra el micro.
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📍 Ocurrió en Glew, partido Almirante Brown, en el Gran Buenos Aires.
— ES RE VIRAL (@esreviral) August 26, 2025
🚨 Un colectivero de la línea 51 se negó a llevar a un grupo de jóvenes que hacía disturbios en la calle y le tiraron un piedrazo que rompió uno de los vidrios. pic.twitter.com/HAyuaccglk
En el asiento junto a la ventana impactada viajaba una mujer mayor, que resultó con heridas en un brazo y una pierna. “Le ofrecí llevarla al hospital, pero no quiso y se bajó”, relató el colectivero, aún conmocionado por lo ocurrido.
Tras el ataque, Lucas llamó a la empresa para cambiar de unidad y poder continuar con los pasajeros a bordo. Sin embargo, se mostró resignado y preocupado por la inseguridad que enfrentan a diario quienes manejan colectivos en la zona.
“Es la inseguridad de todos los días. Mañana salgo en el mismo horario y no sé con qué me voy a encontrar. Ellos pueden hacer lo que quieren y vos hacés algo y terminás preso. Seguro ahora se están riendo”, expresó con bronca.
El chofer también recordó cómo la situación empeoró con los cambios en el recorrido:
“Antes salíamos de Alejandro Korn y estábamos tranquilos porque había patrulleros que iban y venían. Ahora, en Glew, a las dos y media de la mañana es tierra de nadie. Tenés que ver quién está, quién no está, si parás o no”.
Finalmente, en diálogo con Mediodía Noticias por El Trece, insistió en que su decisión de no dejarlos subir buscaba proteger al resto de los pasajeros:
“La gente estaba asustada desde antes porque ellos estaban borrachos y drogados. Por eso no los dejé subir”.
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Con Información de TN.-




