Anoche, personal de la Sub DDI Chacabuco de la Policía Bonaerense desplegó un operativo urgente para localizar a una adolescente de 12 años de edad denunciada como desaparecida por su madre en Junín. Según la denuncia, la menor había salido de su domicilio y subido al auto de un desconocido.
Tras recibir el alerta, los investigadores revisaron las cámaras de seguridad del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) local, que mostraron a la adolescente y a un hombre abordando un tren de la línea San Martín. Con esta información, los efectivos se dirigieron a la estación Chacabuco, donde interceptaron el vagón 502 y detuvieron al sospechoso, que vestía una campera refractaria verde flúor con logos de la Policía Bonaerense para no levantar sospechas.
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La menor fue rescatada y entregada a su madre. El detenido, identificado como J.C.B., de 32 años de edad y oriundo de Misiones, tenía en su poder dos teléfonos celulares, el uniforme policial y documentación personal. Quedó alojado en la sede de la Sub DDI Chacabuco y fue imputado por la fiscal Vanina Lisazo por rapto con fines sexuales, usurpación de títulos y honores, coacción y abuso sexual infantil. No se descarta que la carátula se modifique una vez peritados los teléfonos.
Fuentes del caso confirmaron que se trató de un hecho de grooming y que la rápida intervención “evitó un desastre”.
A casi 10 años del caso Micaela Ortega, su femicida contactó a la madre desde prisión
En un hecho que causó indignación, Jonathan Luna, condenado a prisión perpetua por el asesinato de Micaela Ortega —la niña de 12 años que fue engañada por redes sociales y asesinada en Bahía Blanca—, contactó desde la cárcel a la madre de la víctima para pedirle perdón.
Desde el pabellón de la Unidad Penal N° 32 de Florencio Varela, Luna envió mensajes por Facebook a Mónica Cid el pasado miércoles: “Espero que algún día pueda perdonarme”, escribió a las 18:30. Tres horas después, insistió: “Hoy estoy pagando mi error”.

La madre, conmovida e indignada, hizo pública la comunicación al día siguiente: “En estos momentos me siento morir. El asesino de mi hija con tanta vida, y Mica en un nicho frío y solitario. Nosotras perpetua, Jonathan Luna más vivo que nunca. Maldita justicia”.
Ante la denuncia, personal penitenciario requisó la celda de Luna y secuestró un teléfono en poder de un compañero. El aparato fue remitido a la fiscalía y, si se confirma el origen de los mensajes, se iniciará un expediente disciplinario.
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Con Información de infobae.com.-




