“El Procurador ya adelantó algo importante para la investigación: que Jurado es imputable, y por eso se realizó la audiencia imputativa”, explicó Beller en declaraciones a Coya TV, en referencia a la primera entrevista que el acusado mantuvo con el equipo de salud mental.
ÚNETE A NUESTRO GRUPO DE WHATSAPP PARA ESTAR INFORMADO
Y agregó: “Él decidió declarar. Se pidió la prisión preventiva por cuatro meses, y así comienza formalmente la investigación penal, ya que es considerado imputable a los ojos del derecho”.
El fiscal detalló que, en su breve declaración, Jurado se limitó a declararse inocente y negó que los hechos que se le atribuyen puedan serle adjudicados. “Intentó dar alguna explicación, pero no pudo justificar por qué estuvo con ciertas personas, ni por qué tenía en su poder varios objetos y una gran cantidad de teléfonos celulares”, señaló.
Durante los primeros rastrillajes en su vivienda, ubicada en el barrio Alto Comedero, la Policía encontró sangre, restos óseos y celulares que, según Beller, podrían resultar pruebas clave. Ya se solicitó y obtuvo autorización judicial para acceder a esos dispositivos en el marco de la causa.
Respecto a los restos hallados, el fiscal indicó que se realizará un análisis para determinar si son humanos y si es posible extraer ADN. Se estima que los resultados estarán disponibles en unos 10 días.
“No hay evidencia de que Jurado conociera a las víctimas. Todavía faltan nuevas excavaciones y rastrillajes. Queda muchísimo por investigar”, advirtió Beller.
Jurado, de 37 años de edad, permanece detenido mientras se lo investiga por el asesinato de un hombre de 68 años desaparecido en julio. Además, se analiza su posible vínculo con la desaparición de otras cuatro personas en situación de calle en el centro de San Salvador de Jujuy.
Un dato relevante en la causa provino de un sobrino adolescente del acusado, quien declaró en Cámara Gesell. El joven afirmó que solía ausentarse los viernes porque “pasaban cosas malas”, y señaló un terreno donde, según él, su tío enterraba partes descuartizadas de sus “invitados”, todos ellos personas en situación de calle.
En ese lugar, la Policía encontró señales de cremaciones y bolsas de basura con restos. Esta semana comenzaron las excavaciones y el análisis forense de los huesos para intentar extraer ADN.
Hasta ahora, la fiscalía reunió elementos que vinculan a Jurado con la desaparición de al menos cinco adultos mayores sin hogar en la zona donde operaba. Sin embargo, según su sobrino, “todo empezó hace un año y medio”.
ÚNETE A NUESTRO GRUPO DE WHATSAPP PARA ESTAR INFORMADO
Con Información de Clarin.-




