Una pelea entre vecinos en el barrio porteño de Villa Crespo escaló a niveles alarmantes: un hombre fue detenido tras intentar prender fuego la entrada de un edificio en el marco de un conflicto que involucra acusaciones cruzadas por venta de drogas.
El hecho ocurrió en un inmueble ubicado sobre la calle Guardia Vieja al 4300, donde conviven dos familias: una propietaria y otra inquilina. De un lado, dos hermanos gemelos de 54 años de edad; del otro, una familia numerosa. Ambas partes se acusan mutuamente de comercializar drogas en el lugar.
Según fuentes policiales, la discusión comenzó entre uno de los hermanos propietarios y un inquilino. Como represalia, uno de los involucrados arrojó combustible e inició un incendio en la puerta de acceso al edificio.
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El fuego fue rápidamente contenido por los propios vecinos, que usaron baldes de agua antes de que las llamas se propagaran. Poco después llegaron al lugar los Bomberos de la Ciudad y personal del SAME, que asistieron a una mujer y a una menor por inhalación de humo.
Efectivos de la Comisaría Vecinal 5A detuvieron a uno de los hermanos propietarios, de nacionalidad peruana, acusado de iniciar el incendio. El hombre permanece bajo custodia, a la espera de la decisión judicial. Según informaron las autoridades, no posee antecedentes, pero su contraparte sí cuenta con denuncias previas por amenazas coactivas y por un incendio ocurrido en diciembre de 2020.
La Unidad de Flagrancia Oeste intervino para definir los próximos pasos en la investigación.
Acusaciones cruzadas y temor entre los vecinos
Uno de los protagonistas del conflicto aseguró que su hermano fue agredido por un hombre que “vende drogas y quiere quedarse con el edificio”. Según su testimonio, el incendio fue un intento de defensa: “Solo quiso prender fuego la entrada para que el otro no pudiera ingresar por la fuerza”.
“No lo detuvieron porque no tenía droga encima, pero mi hermano está tirado en el piso”, denunció.
Por su parte, desde la familia inquilina aseguran haber sido víctimas del ataque. “(El detenido) Quiso apuñalar a mi hijo, intentó prender fuego a él y a mi nieto. Después le muestro cómo quedó la cocina”, relató una mujer. Otro integrante añadió: “Pagamos casi 400 mil pesos de alquiler, y estos tipos son una banda de transas”.
El conflicto, lejos de calmarse, mantiene en vilo a los vecinos del edificio, que conviven entre el miedo y las denuncias cruzadas.
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Con Información de TN.-




