Ciudadanos de Barquisimeto, estado Lara, al centroccidente de Venezuela, denuncian que el comandante del Desur, capitán Juan Sierra, habitante de la casa C31 de la Base Aérea Militar, manda a su esposa con un teniente de aviación a descargar a plena luz del día, en la casa C-29 unos 120 litros de gasolina que posiblemente sean para revender.
Todo esto ocurre, mientras los ciudadanos de a pie deben pasar hasta seis días en filas, exponiéndose a posibles contagios y a la inseguridad para conseguir unos 20 litros de combustible en una estación.




