Tras la circulación de versiones equivocadas sobre una supuesta pérdida de custodia, la Corte del 11º Circuito de Florida confirmó que Paulina Rubio mantiene los derechos parentales sobre su hijo, Andrea Nicolás, de 14 años de edad. La confusión surgió a raíz de un ajuste temporal en el régimen de visitas, ordenado por el tribunal con el respaldo de la tutora ad litem, Amber Glasper, y la terapeuta designada, la doctora Laura Vigil. Ambas coincidieron en que el menor necesita un «descanso de ambos progenitores y de la dinámica familiar«.
Paulina desmintió públicamente los rumores a través de su cuenta de Instagram con una fotografía junto a su hijo y un mensaje contundente: «Mi hijo está conmigo. Nada ni nadie nos separa.»
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Receso familiar con reglas estrictas
Como parte de la medida judicial, Andrea Nicolás viajará del 17 al 31 de julio a un campamento en España, bajo condiciones estrictas: no podrá tener contacto directo con Paulina ni con su padre, Nicolás Vallejo-Nágera (Colate); deberá asistir a sesiones de terapia virtual semanales, y queda prohibido iniciar nuevos procesos judiciales en España durante su estancia.
La decisión responde a una serie de denuncias cruzadas. Colate había acusado a Paulina de generar un «ambiente tóxico» y de maltrato hacia su hijo, aunque la causa fue archivada en junio de 2025 por falta de pruebas. Por su parte, la cantante denunció un supuesto «secuestro» en 2024, cuando su expareja retuvo al menor en territorio español sin autorización.
¿El final de una batalla legal interminable?
Lejos de resolverse, el conflicto continúa profundizándose con versiones contrapuestas. La niñera del menor declaró que Paulina habría tenido una reacción violenta al quitarle el celular a su hijo en mayo de 2025, lo que derivó en la orden judicial de terapia familiar. Mientras tanto, Colate sostiene que el adolescente ha sido «programado» en su contra.
A pesar de estos elementos, la corte priorizó el bienestar emocional del menor. La tutora informó que el joven expresó su deseo de vivir con su padre, aunque en 2024 la justicia española falló a favor de Paulina, calificando de «ilegal» la retención de Colate.
La próxima audiencia sobre la custodia definitiva está prevista para enero de 2026 en Miami. Colate buscará modificar el acuerdo vigente, mientras Paulina —quien mantiene su residencia en Florida, reconocida como jurisdicción válida— sostiene su rol como madre protectora.
Sin embargo, el proceso legal podría complicarse: en España, aún permanecen abiertas causas penales contra Rubio por presunto maltrato, lo que podría implicar medidas restrictivas si ingresa al país.
Aunque denominado «Respiro Terapéutico», este receso representa solo una pausa en una batalla legal que ya lleva 14 años y sigue fracturando a la familia.
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Con información de 2001online.com.-




