Más de 13.200 migrantes irregulares han atravesado Panamá en lo que va de 2025 en sentido inverso —es decir, regresando hacia el sur del continente— luego de ver frustrado su objetivo de ingresar a Estados Unidos. Así lo informaron este martes las autoridades panameñas.
Según el Servicio Nacional de Migración (SNM), la mayoría de estas personas son adultos de nacionalidad venezolana, aunque también hay ciudadanos de otros países sudamericanos e incluso extracontinentales.
Del Darién a rutas marítimas
Este fenómeno de «flujo migratorio inverso» se ha convertido prácticamente en el único vigente en Panamá, un país que en años anteriores —especialmente antes del regreso de Donald Trump al poder— era punto clave de paso hacia el norte. Solo en 2023, más de 500.000 personas cruzaron la selva del Darién rumbo a Estados Unidos.
Ahora, en el trayecto de regreso, muchos migrantes optan por rutas marítimas: toman embarcaciones desde puertos en el Caribe panameño hacia localidades fronterizas con Colombia, para continuar luego su viaje hacia sus países de origen.
Estación cerrada y repunte de deportaciones
Ante la caída del flujo migratorio hacia el norte, el gobierno del presidente José Raúl Mulino cerró el pasado 14 de mayo la principal estación migratoria ubicada a la salida de la selva del Darién.
“El paso por Darién continúa bajo monitoreo del Servicio Nacional de Migración. En lo que va de 2025, cerca de 3.000 personas han cruzado la selva provenientes de Sudamérica. En los últimos días no se han registrado nuevos ingresos”, indicaron las autoridades este martes.
Asimismo, se informó que en el último año Panamá deportó a 2.387 personas —principalmente por ingreso irregular— y que se han efectuado más de 50 vuelos de retorno, tanto en líneas comerciales como en vuelos chárter.
“El SNM resalta que estos operativos forman parte de una estrategia coordinada para garantizar la seguridad nacional y gestionar el flujo migratorio de forma ordenada, en el marco del Memorándum de Entendimiento Migratorio con Estados Unidos”, añadió el comunicado oficial.
Un acuerdo con EE. UU. y una tendencia en aumento
Panamá y Estados Unidos firmaron hace un año —precisamente el mismo día en que Mulino asumió la Presidencia— un acuerdo de cooperación migratoria, con una financiación inicial de 6 millones de dólares aportados por Washington. Este convenio fue recientemente renovado.
El presidente Mulino expresó en junio su preocupación por el creciente número de migrantes que deciden regresar al sur tras fracasar en su intento de ingresar a EE. UU. Según detalló, la mayoría son venezolanos, aunque también se han identificado colombianos, peruanos, ecuatorianos, y personas de países extracontinentales como Nepal, Camerún e Irán.
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Con Información de ElNacional.-




