Como fundador de Playboy, Hugh Hefner cultivó una fama cuestionable: mujeres por doquier, fiestas desenfrenadas y sexo supuestamente salvaje. A lo largo de las décadas, reforzó esa imagen desde la Mansión Playboy, donde decenas de mujeres, casi siempre ligeras de ropa, eran convocadas a su dormitorio o a la infame gruta para encuentros sexuales. En 2005, el interés por su estilo de vida resurgió cuando el canal E! llevó las cámaras al interior de la mansión, mostrando la convivencia de sus novias Holly Madison, Bridget Marquardt y Kendra Wilkinson en el reality The Girls Next Door.
Pero tras la muerte de Hefner en 2017, a los 91 años de edad, varias de sus exnovias —tanto de los años 70 como de épocas más recientes— comenzaron a compartir una versión muy distinta del “imperio del placer”. Según sus testimonios, la supuesta destreza sexual del magnate era, en realidad, decepcionante.
Crystal Harris, su última esposa, fue contundente: en sus memorias Solo di cosas buenas: Sobreviviendo a Playboy y encontrándome a mí misma, escribió que Hefner “era menos hábil en el sexo que algunos adolescentes con los que estuve hace años”. A su relato se sumaron los de Holly Madison y Bridget Marquardt, quienes han calificado los encuentros sexuales como una «tarea rutinaria» y desprovista de pasión.
ÚNETE A NUESTRO GRUPO DE WHATSAPP PARA ESTAR INFORMADO

Crystal Harris conoció a Hefner cuando ella tenía 21 años y él 60.-
“Extraño y robótico”
Crystal Harris conoció a Hefner a los 21 años de edad, cuando él tenía 81. Se casaron cinco años después. En su libro, describe el sexo en la mansión como algo frío, mecánico y coreografiado. “Era una secuencia bien planificada y repetitiva que siempre se desarrollaba igual: seleccionar chicas de la fiesta, ponerse el uniforme —pijamas de seda—, bajar las luces, encender la música, poner porno, pasar la marihuana… y luego, el sexo”, recordó.
“Era como si Hef simplemente siguiera el protocolo de algo que alguna vez fue divertido y sexy. O quizás nunca lo fue”, escribió.
“Noches de pastillas azules”
Según Harris, el sexo en grupo era la norma, y ella prefería esas noches colectivas a los encuentros íntimos a solas con Hefner, a los que se refería como “noches de pastillas azules”. El ritual incluía medicación y siempre la misma canción de Madonna. “La ponía para que ninguna otra música se contaminara con ese momento”, confesó.

Madison dijo que vivió un infierno con el fundador de Playboy.-
“Fue un infierno”
Holly Madison y Bridget Marquardt, ahora copresentadoras del pódcast Girls Next Level, han reflexionado sobre sus años en la mansión. Madison fue especialmente dura: “Era como un bulto en el tronco, inmóvil en el medio de la cama. No puedo explicar lo vergonzoso que era todo eso”.
Lo más incómodo, según dijo al New York Post, era la presencia de otras “novias” que observaban, juzgaban y murmuraban mientras ocurría el acto. “Estabas desnuda teniendo sexo frente a un grupo de chicas que te odiaban. Y lo sabías. Podías oír sus comentarios. Era un infierno”.
“Terminemos con esto lo más rápido posible”
Madison recordó que, la primera noche que fue “elegida”, se sorprendió al ver que ella y otras chicas debían vestirse con pijamas idénticos y hacer fila para su turno con Hefner. “Todas intentábamos terminar lo más rápido posible”, escribió en sus memorias.
“Cuando lo pienso ahora, es casi cómico. Todo estadounidense promedio debe haber fantaseado con lo que pasaba en la habitación de Hugh Hefner y su harén de rubias despampanantes. ¿La verdad? No mucho. Mi turno terminó tan rápido como empezó”.

Holly Madison y Hugh Hefner cuando eran pareja.-
Con Información de Clarin.-




