Con la llegada del frío y el recorte de subsidios, mantener el hogar cálido sin que se disparen las boletas de gas y electricidad se ha convertido en un verdadero desafío. Tanto las estufas como los aires acondicionados en modo calor permiten conservar una temperatura agradable, pero un uso ineficiente puede derivar en facturas impagables.
Para evitar sorpresas, especialistas en eficiencia energética recomiendan aplicar una serie de medidas sencillas que permiten reducir notablemente el consumo, sin pasar frío ni resignar confort.
A continuación, una guía con 6 consejos clave, basada en información de la carrera de Ingeniería en Energía de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), los entes reguladores Enargas y ENRE, y las distribuidoras Edenor, Edesur, Metrogas, Naturgy y Camuzzi.
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1. Ajustar bien los termostatos: cada grado importa
Los expertos coinciden en que, en invierno, una temperatura ambiente de 18° o 19°C es suficiente si se utiliza ropa adecuada. Sin embargo, muchas personas programan sus equipos en 22°, 24° o incluso más, lo que implica un gasto innecesario.
Un estudio del INTI y la UNSAM reveló que, en el centro y norte del país, bajar un solo grado el termostato puede generar un ahorro energético superior al 25%.
“Lo ideal es regular los equipos a 18°, o a lo sumo 19° o 20°, para evitar un consumo excesivo”, señala Salvador Gil, doctor en Física y director de Ingeniería en Energía de la UNSAM.
2. Detectar y sellar filtraciones de aire
Pequeñas corrientes de aire que ingresan por rendijas, grietas o cerramientos mal aislados pueden arruinar cualquier intento de calefaccionar eficientemente. Revisar puertas, ventanas y persianas para identificar estos “chifletes” y colocar burletes es fundamental para evitar la fuga de calor.
3. Mejorar el aislamiento con láminas de burbujas
Una técnica económica y efectiva para mejorar el aislamiento térmico consiste en colocar láminas plásticas con burbujas sobre los vidrios de las ventanas. Esto genera un efecto similar al del doble vidrio, reduciendo hasta la mitad la pérdida de calor por cerramientos, sin bloquear la entrada de luz natural.
4. Usar cortinas y persianas a tu favor
Durante el día, abrir cortinas y persianas permite aprovechar el calor del sol para calentar naturalmente los ambientes. Por la noche, conviene cerrarlas bien para conservar el calor acumulado. Este simple hábito diario puede marcar una diferencia importante en el consumo.
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5. Limpiar los filtros del aire acondicionado
En equipos tipo split, los filtros del interior se llenan con polvo y partículas que dificultan la salida del aire caliente, forzando al aparato a trabajar más. Para evitarlo, es recomendable limpiar los filtros al menos una vez al mes, o antes de cada temporada de uso intensivo.
6. Orientar el flujo de aire hacia abajo
El aire caliente tiende a acumularse cerca del techo, dejando más frías las zonas inferiores. Para contrarrestarlo, es útil orientar las aletas del aire acondicionado hacia abajo y, si es necesario, prender un ventilador en potencia mínima para mejorar la circulación del calor.
Bonus:
Invertir en calefactores eficientes también ahorra. Reemplazar equipos viejos por modelos más nuevos con etiqueta de eficiencia energética A o superior (A+, A++, A+++) puede significar un ahorro considerable a mediano y largo plazo.
Con Información de Clarin.-




