Desde este miércoles, Buenos Aires estrenará su primera línea de colectivos eléctricos, que recorrerá el trayecto entre Parque Lezama y Plaza San Martín a través de barrios como Retiro, San Nicolás, Monserrat, San Telmo y La Boca. Serán 12 unidades medianas de 7 metros de largo (frente a los tradicionales de 12 metros), con capacidad para 13 pasajeros sentados y 30 en total.
El recorrido contará con 36 paradas a lo largo de 12,3 kilómetros (7,3 km de ida y 5 km de vuelta), transportando a más de 500.000 pasajeros al año. Las unidades tendrán una autonomía mínima de 170 kilómetros y, durante el período de prueba, que se extenderá por dos meses, el servicio será gratuito. Circularán todos los días entre las 5 y la 1, con una frecuencia de un ómnibus cada 10 minutos y un tiempo de recorrido estimado de 40 minutos entre cabeceras.
Una de las novedades es que los colectivos serán conducidos por mujeres. Además, cuentan con cámaras de seguridad, sensores de conteo de pasajeros y códigos QR para conocer en tiempo real la llegada del próximo bus. La terminal de carga y mantenimiento se instaló en Ingeniero Huergo y Brasil, bajo la autopista. Cada unidad, fabricada en China, costó USD 257.400.
ÚNETE A NUESTRO CANAL DE TELEGRAM PARA ESTAR INFORMADO

El servicio fue adjudicado a Transportes Atlántida, que lo operará durante dos años, tras presentar una oferta más competitiva que grupos como Flecha Bus y Metropol. La mayoría del recorrido hacia Parque Lezama se hará por Maipú y Chacabuco, mientras que el regreso utilizará Perú, Belgrano, Esmeralda y Mitre, entre otras calles. En zonas del Casco Histórico, los colectivos circularán a velocidades máximas de 10 a 20 km/h para evitar vibraciones, aunque pueden alcanzar hasta 60 km/h en tramos habilitados.
Un plan de modernización más amplio
Este avance se enmarca en el proceso de modernización que el Gobierno porteño impulsa desde que asumió el control de las 31 líneas que operan dentro de la Ciudad. El ministro de Infraestructura, Pablo Bereciartúa, destacó que se trata de “un ambicioso proyecto de descarbonización” que mejorará la calidad de vida de los vecinos y el ambiente.
El transporte es responsable del 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero y es una de las principales fuentes de ruido en las ciudades. Por eso, además de los eléctricos, en mayo comenzará a circular una unidad a gas (GNC) de la línea 44, como paso previo hacia una flota completamente eléctrica. Un colectivo eléctrico cuesta entre USD 550.000 y USD 650.000, mientras que los diésel valen menos de USD 200.000 y los a gas, entre USD 200.000 y USD 300.000.

En paralelo, YPF y el grupo DOTA avanzan en la instalación de una planta de carga para 250 vehículos a GNC. Actualmente, el 43% de los 3,6 millones de viajes diarios en la Ciudad se hacen en colectivo, que cuenta con 1.691 unidades.
También se implementaron medidas como la reducción de la antigüedad máxima de los colectivos, la instalación de sistemas de frenado automático y cámaras de seguridad internas y externas. Además, avanza la incorporación de validadoras de pago que acepten, junto a la SUBE, tarjetas de crédito, débito y billeteras virtuales en 27 líneas, entre ellas la 7, 25, 26, 42, 65 y 44.
Desde marzo, el boleto de colectivo porteño aumentó un 10%, con incrementos mensuales del 2% más el Índice de Precios al Consumidor (IPC), llevando el mínimo a $450,63, mientras que las líneas nacionales (que cruzan a Provincia) mantienen tarifas congeladas en $371,13.
El próximo paso: el TramBus eléctrico
Para 2026, la Ciudad planea incorporar dos líneas de TramBus, un sistema similar al tranvía pero sin vías ni catenarias, con carriles exclusivos y paradores como los del Metrobus. Estos buses eléctricos, silenciosos y libres de emisiones, conectarán la zona sur con los barrios del norte, mejorando aún más la conectividad porteña.




