El caso de María Elena Uzcategui fue conocido en el mundo en el año 2014, luego que fuera aprehendida por encubrir a los estudiantes que manifestaban en el año 2014. Su detención la ejecutó Rafael Quero Silva, quien para el momento era el comandante del destacamento 121 de la Guardia Nacional Bolivariana en el estado Lara y hoy día está preso en Estados Unidos.
Uzcategui relató las torturas que vivió desde que allanaron su apartamento en la Urbanización del Este de Barquisimeto, donde el mismo Quero Silva y una fiscal que hoy pide asilo en EEUU, encabezaron el acto. «Habían unos 300 funcionarios de la GNB, fui robada y humillada, me sustrajeron mi teléfono, mi pasaporte con la visa nortaemricana y el decía que yo venía a buscar fondos para las protestas en Lara. En la noche me amarraron con tirro, usted se va y yo voy feliz porque usted es mi trofeo», afirmó.
Según su relato, los amenazaron a todos con ser violados al llegar a la cárcel de Uribana, una vez que los trasladaron, la directora del recinto le dijo «bienvenida al infierno».
Negada la fianza
Quero Silva fue presentado en audiencia en Estados Unidos y se le negó la fianza, también se le negó la posibilidad de pedir asilo y seguirá detenido hasta su juicio.



