Las nuevas medidas de la fase 1 no han sido suficientes. El colapso en algunos hospitales y la curva de contagios lo demuestran. El ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, afirmó este viernes que esta semana hubo «un descenso mínimo» de los casos de coronavirus en la ciudad de Buenos Aires, pero consideró que «no alcanza» para frenar la curva de contagios, y destacó la necesidad de aguardar los datos de la situación epidemiológica de la jornada para evaluar el impacto del aislamiento estricto que rige desde el pasado sábado.
«En los últimos días bajamos de 2.600 casos promedio (de la semana pasada) a 2.400; es un descenso mínimo y no alcanza para nada para lo que tenemos que hacer porque necesitamos un descenso pronunciado», aseguró Quirós durante su habitual conferencia de prensa para informar detalles de la situación epidemiológica del distrito en el marco de la pandemia de coronavirus.
Quirós insistió en que la mayoría de los contagios ocurren «en encuentros laborales, sociales y familiares en lugares mal ventilados», y tras remarcar que en esos escenarios se producen «los supercontagios», llamó a la responsabilidad social ante la inminente llegada de las temperaturas invernales.




