El gobierno del presidente Donald Trump revocó la extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) para 600.000 venezolanos, medida que les permitía permanecer en Estados Unidos, según informó el martes The New York Times, citando una copia de la decisión.
El expresidente Joe Biden había prorrogado el TPS por 18 meses adicionales poco antes del regreso de Trump a la Casa Blanca, quien ha prometido llevar a cabo deportaciones masivas de migrantes.
Según el Times, la actual secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, anuló la decisión de Biden este martes.
ÚNETE A NUESTRO CANAL DE TELEGRAM PARA ESTAR INFORMADO
El TPS es un beneficio otorgado a extranjeros que no pueden regresar a sus países de origen debido a conflictos armados, desastres naturales u otras condiciones «extraordinarias». Durante su primer mandato, Trump intentó eliminar el programa, pero fue bloqueado por la vía judicial.
Bajo la administración Biden, el TPS se amplió para incluir a más de un millón de personas de países como El Salvador, Sudán, Ucrania y Venezuela, permitiéndoles residir legalmente en Estados Unidos.
En su primer día de gobierno, Trump firmó una orden ejecutiva para revisar todas las designaciones de TPS. Según el Pew Research Center, hasta marzo de 2024, 1,2 millones de personas eran elegibles o ya estaban beneficiadas por este programa, siendo los venezolanos el grupo más numeroso.
Noem deberá decidir antes del sábado si mantiene o revoca la protección para los venezolanos, cuyo TPS expira en abril. De no tomar una decisión, la medida se renovará automáticamente por seis meses, según el Times.
El Departamento de Seguridad Nacional no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios sobre el tema.
Durante la administración Biden, el departamento justificó la extensión del TPS para los venezolanos debido a la “severa emergencia humanitaria” que enfrenta Venezuela bajo el régimen de Nicolás Maduro.
Maduro inició en enero su «tercer mandato como presidente de Venezuela». Estados Unidos no reconoce su reelección y mantiene una recompensa de 25 millones de dólares por su captura bajo cargos de narcotráfico.




