Las empresas de transporte del conurbano bonaerense confirmaron que no habrá interrupción en el servicio de colectivos este jueves 16 de enero. La gobernación de Buenos Aires comenzó a acreditar, pasada la tarde del miércoles, los $39.000 millones en subsidios adeudados, lo que permitió desactivar la medida que habría afectado a más de 100 líneas provinciales y municipales.
Según fuentes del Ministerio de Transporte bonaerense, el retraso en el pago se debió a la demora en la firma de una adenda por parte de Nación, prevista inicialmente para diciembre pero recién completada este miércoles. Este documento era necesario para autorizar la transferencia de fondos desde la provincia.
Desde la asunción de Javier Milei, cada provincia es responsable de determinar los montos y estructuras de costos que deben abonarse a las empresas de transporte, según directrices de la Secretaría de Transporte de la Nación.
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El conflicto y sus antecedentes
Horas antes, cámaras empresariales del sector habían anunciado que las líneas provinciales y comunales (números 200 en adelante) paralizarían sus servicios por falta de recursos para pagar salarios, combustible y mantenimiento. Aclararon que no se trataba de un paro, sino de una “restricción de servicios” derivada del incumplimiento en los pagos provinciales. Sin embargo, desde la gobernación negaron esta versión, asegurando que los subsidios no dependen de Nación, sino exclusivamente de fondos provinciales.
Una situación similar ocurrió el 8 de enero, cuando 10 líneas de Transporte Ideal de San Justo, como las 193, 96 y 205, suspendieron sus servicios debido a una deuda del 40% en salarios y del 25% en aguinaldos de diciembre. Estas líneas, que conectan localidades como Virrey del Pino, Laferrere y Merlo con la Ciudad de Buenos Aires, dejaron a miles de usuarios varados.
Crisis estructural en el transporte
Las cámaras empresariales advirtieron que, sin ajustes en tarifas o subsidios, será imposible sostener los costos operativos y cumplir con acuerdos salariales. En diciembre de 2024, propusieron abonar el aguinaldo en hasta seis cuotas debido a la falta de recursos, aunque negociaciones con los trabajadores evitaron la escalada del conflicto.
En una carta enviada al secretario de Transporte, Franco Mogetta, las empresas subrayaron que nunca antes se había llegado a una situación donde un acuerdo salarial no estuviera acompañado de la actualización necesaria en costos operativos. Además, denunciaron que la congelación de tarifas desde agosto de 2024 agudiza la crisis, poniendo en riesgo la calidad del servicio y la continuidad del transporte en el AMBA.




