En el Aeroparque Jorge Newbery, la situación es mayormente normal para la mayoría de las aerolíneas, y las pantallas informan que casi todos los vuelos están en horario. Solo uno de Aerolíneas Argentinas presenta demora, mientras que las áreas de preembarque de las demás aerolíneas operan sin inconvenientes y con un flujo de pasajeros ordenado.
La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) recorre la zona de embarque, vigilando posibles inconvenientes y asegurando el orden. Sin embargo, algunos pasajeros muestran frustración por la falta de información y las demoras. “Este es el tercer día que espero volar. Tuve que pedir dinero para comidas y quedarme en la ciudad, porque ya no tenía recursos”, expresó Liliana Santana, una pasajera visiblemente molesta que lleva días intentando volar a Salta.
A las afueras del aeropuerto, hay tres camionetas de la Prefectura y tres de la Policía Federal estacionadas, como el día anterior. Fuentes de la Prefectura indicaron que los agentes están allí «por precaución», para reforzar la seguridad del perímetro sin interferir en el movimiento de pasajeros.
La actividad parece haberse normalizado después del caos de los últimos días, aunque persiste el descontento entre los pasajeros que enfrentaron cancelaciones y reprogramaciones. Hoy, los vuelos transcurren sin mayores contratiempos, lo cual brinda un respiro a los viajeros, aunque no disipa la frustración acumulada.
ÚNETE A NUESTRO CANAL DE TELEGRAM PARA ESTAR INFORMADO
Fuentes del sector señalaron que todos los vuelos de Aerolíneas Argentinas están operando con normalidad. En los monitores de Aeroparque y Ezeiza se observa que los vuelos de la aerolínea están “en horario”.
“Esta semana hubo algunas cancelaciones por falta de pilotos, pero eso fue el lunes; el resto de la semana se operó con normalidad. Hubo un conflicto con Intercargo, que no afecta a Aerolíneas Argentinas, ya que no utiliza sus servicios. Se espera que todo continúe estable, aunque falta ver el resultado de las reuniones con los gremios”, comentó una fuente del sector.
Entre los pasajeros, Mariana Cano y Lucas Rodríguez, quienes hoy vuelan a Iguazú de vacaciones, expresaron su preocupación. “Sabíamos que hoy volábamos, pero vinimos con miedo a que nos cancelen el vuelo en el último momento”, comentó Mariana mientras aguardaba en la fila de Aerolíneas Argentinas. “Queremos disfrutar las vacaciones, pero tras lo ocurrido estos días, estamos nerviosos. No hay certezas y eso cambia la experiencia”.
En otra fila, Julio Stoco, residente de Bariloche, compartía su experiencia. Llegó para tomar un vuelo de regreso el día en que se decretó el paro sorpresa, pero su vuelo fue cancelado. “Dormí aquí porque Flybondi me reprogramó para ayer, pero el vuelo estaba sobrecargado. Al final, parece que hoy podré viajar”, relató con resignación. “No tengo otra opción que esperar, pero es muy desgastante. Vuelvo después de unos días y esto es lo último que uno espera”.
Patricia Iriarte, de San Juan, pasó por una situación similar. Con un vuelo de regreso programado para ayer, enfrentó una cancelación y tuvo que comprar un pasaje nuevo en Aerolíneas Argentinas para regresar a su ciudad. “Perdí mucho dinero en esto. Entiendo que hay razones detrás, pero los que terminamos perjudicados somos nosotros, los pasajeros”, señaló visiblemente frustrada.
A pesar de la aparente normalidad en Aeroparque, el descontento sigue siendo evidente entre quienes vivieron demoras y cambios repentinos. Muchos aseguran que no es la primera vez y exigen mayor previsibilidad en los servicios aéreos para evitar este tipo de situaciones.
Un conflicto en ascenso
Ayer, trabajadores de Intercargo realizaron una nueva medida de fuerza tras el despido de 15 empleados que participaron en el paro sorpresivo del miércoles. Las desvinculaciones, anunciadas por el ministro de Economía, Luis Caputo, generaron demoras y cancelaciones en Aeroparque, como un vuelo de Flybondi a Bariloche que se retrasó más de una hora y media.
El conflicto entre el Gobierno y los gremios aeronáuticos sigue escalando. La administración de Javier Milei impulsó medidas para romper el monopolio de Intercargo, permitiendo que nuevas empresas puedan ofrecer servicios en tierra. También se autorizó a la PSA a intervenir en la descarga de equipaje en caso de huelga.
Además, el secretario de Transporte, Franco Mogetta, reiteró la intención de privatizar Aerolíneas Argentinas. Aunque el proyecto ya pasó por comisión en Diputados, aún no cuenta con los votos para avanzar. Mogetta añadió que, si la privatización no prospera, la empresa se ofrecerá a los empleados, y si estos no la aceptan, se cerrará. “Aerolíneas Argentinas ya no tendrá el financiamiento estatal que recibió durante años”, concluyó en declaraciones radiales.
ÚNETE A NUESTRO GRUPO DE WHATSAPP PARA ESTAR INFORMADO




