Ayer, el riesgo país argentino perforó la barrera de los 1000 puntos básicos, impulsado por una serie de factores económicos: la inyección de dólares por el blanqueo de capitales, la recomposición de reservas del Banco Central (BCRA), las negociaciones con el FMI, versiones de un préstamo repo y desembolsos de organismos internacionales. Estos elementos generaron un impulso en los bonos soberanos, llevando al índice a los tres dígitos por primera vez en más de cinco años.
Al cierre de la última jornada de la semana, el riesgo país se situó en 967 puntos básicos, una caída de 69 unidades respecto del cierre anterior (-6,66%). Este índice, elaborado por JP Morgan, mide la diferencia en las tasas de los bonos del Tesoro de EE.UU. en comparación con otros países, y su reducción es crucial para que Argentina recupere el acceso a los mercados internacionales de crédito.
Es el valor más bajo desde la asunción de Javier Milei, y para encontrar una cifra similar, es necesario remontarse al viernes anterior a las PASO de agosto de 2019, cuando el índice marcaba 860 puntos básicos. No obstante, la victoria de Alberto Fernández en las elecciones de ese fin de semana provocó un repunte a 1460 unidades al día siguiente, superando los 2500 puntos dos semanas después. Ni siquiera el canje de deuda de 2020 logró mantener el riesgo país en tres dígitos.
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“Una combinación de factores ha favorecido la baja del riesgo país”, explicó Gabriel Caamaño, de la consultora Outlier. “Primero, el equilibrio fiscal. Desde mediados de agosto, el blanqueo de capitales inyectó alrededor de US$13.000 millones, mejorando el valor en dólares de todos los activos locales, incluida la deuda. En la última semana, algunas noticias relacionadas con el préstamo repo generaron un impulso final. Si el repo se concreta, asegurarían los pagos de enero de los Bonares y Globales, ya que el BCRA ha estado comprando los intereses”, detalló Caamaño.
El repunte de los bonos soberanos desde agosto ha sido impulsado por el blanqueo de capitales, que introdujo una gran oferta de dólares al mercado, y por un clima internacional más favorable para los mercados emergentes. En ese contexto, ayer los bonos AL35D subieron hasta 3,59% en el exterior, y los GD29D ganaron un 4,05%.
“Cuatro factores han hecho que el riesgo país baje más rápido de lo esperado: el éxito del blanqueo, la desaceleración de la inflación, la acumulación de reservas por parte del BCRA y la posibilidad de un financiamiento repo. Esto ha aumentado la demanda de bonos y desplomado el riesgo país”, explicó Fernando Marull, de FMyA. Según Marull, el nuevo objetivo para el riesgo país es de 800 puntos básicos, con un mercado confiado en la estabilidad económica, siempre que no se produzcan sorpresas negativas en el ámbito global o en el ámbito local.

El optimismo también se reflejó en la Bolsa de Buenos Aires, que subió 1,2% hasta 1.872.784 unidades. Ajustado por el dólar contado con liquidación (CCL), el S&P Merval alcanzó los US$1609, el valor más alto desde mayo de 2018. Las acciones argentinas en la Bolsa de Nueva York (ADR) también cerraron en verde, con BBVA subiendo un 8,9%, seguido por Loma Negra (+6,8%), Telecom Argentina (+6,4%) e IRSA (+4,7%).
Las noticias sobre el financiamiento repo se suman a una racha positiva de compras de reservas del BCRA, que ayer adquirió US$37 millones, acumulando un total de US$1090 millones en octubre, el mejor resultado en compras para este mes desde 2010. La liquidación del agro, inusual en esta época, junto con el incremento de los préstamos privados en dólares, ha impulsado este resultado. Según Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, “el mercado parece convencido de que el crawling peg del tipo de cambio oficial mayorista, del 2%, se mantendrá, generando un momentum positivo tanto en el mercado de cambios como en los dólares alternativos”.
El dólar MEP cerró en $1141,81, una caída de $18,2 (-1,6%), mientras que el contado con liquidación bajó $16 a $1163,53 (-1,3%), reduciendo la brecha con el oficial mayorista ($988) al 17,7%. “El CCL se mantuvo estable, con intervenciones probables pero no significativas del BCRA. La demanda de importadores ha disminuido, y los inversores en pesos no ejercen presión sobre el dólar”, señaló Marull. Por su parte, el dólar blue subió $10, cerrando a $1225 (+0,8%) en la City porteña.




