A partir del 1 de octubre, el costo del boleto del subte en Buenos Aires sufrirá un aumento del 16,46%. Actualmente, el pasaje tiene un valor de $650, y este ajuste forma parte de un esquema tarifario de tres tramos que impactará a todos los usuarios, tanto con tarjeta SUBE como sin ella.
La nueva escala tarifaria fue oficializada mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial de la ciudad hace algunos meses. Según el gobierno porteño, se ha detectado una “desactualización de las tarifas” del servicio debido al “sostenido crecimiento en los costos de explotación”, a pesar de que se mantienen políticas tarifarias para usuarios de menor poder adquisitivo, como la integración SUBE, y para quienes utilizan el subte con frecuencia.
La resolución también señala que esta situación “incide directamente en la operación del sistema y afecta las condiciones necesarias para asegurar la continuidad, regularidad, generalidad, seguridad y modernización del servicio”.
Con el nuevo cuadro tarifario que entrará en vigor el martes 1 de octubre, los precios del boleto del subte, al pagar con una SUBE registrada, quedarán de la siguiente manera:
- Un viaje: $757
- De 21 a 30 viajes: $605,60
- De 31 a 40 viajes: $529,90
- Más de 41 viajes: $454,20
Para quienes viajan en Premetro, el costo será de $264,95. Por otro lado, el boleto sin una tarjeta SUBE registrada pasará a $859,07, mientras que la tarifa del Premetro será de $300,67.
Estos incrementos estaban previstos para el 1 de agosto, pero se retrasaron debido a una serie de medidas cautelares.
Reclamos por Mejora Laboral
El secretario de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), Claudio Dellecarbonara, se pronunció este viernes sobre el aumento del boleto, haciendo un llamado a la mejora de las condiciones laborales. “El boleto con la SUBE registrada pasará a $750; si no está registrada, será de $860. Este incremento se suma a los aumentos ya aplicados desde principios de año, acumulando un 600%, lo que representa un ataque profundo a la economía de los trabajadores. Este aumento exorbitante no guarda relación con los salarios ni con el deficiente servicio que ofrece la empresa”, declaró Dellecarbonara en diálogo con Splendid 990.
Además, criticó al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y a la empresa concesionaria del subte, Emova, señalando que “los gobiernos siempre tienen excusas para justificar los aumentos, que terminan beneficiando a privados en detrimento del mal servicio”.
El sindicalista también advirtió sobre la situación crítica en la Línea B, la más utilizada en la ciudad. “A pesar de los anuncios de renovación de los coches, la Línea B es una bomba de tiempo. No sabemos cuándo tendremos que lamentar una tragedia”, concluyó.




