Un aterrador incidente se desató en Bernal, partido bonaerense de Quilmes, cuando un hombre encerró a una ciclista contra un auto, la atropelló, la lanzó al suelo y luego chocó contra otro vehículo antes de escapar a gran velocidad. La impactante secuencia quedó grabada por un estudiante de secundaria, quien presenció el drama en tiempo real.
La víctima, Daniela, estaba montando su bicicleta para recoger a su hijo de seis años de la escuela cuando el conflicto comenzó en la esquina de las calles San Martín y Zapiola. Todo empezó con una arriesgada maniobra del conductor: “Venía por la calle cuando un vehículo hizo un giro en U, me cerró y casi me atropella”, relató angustiada.
Pero el enfrentamiento no terminó ahí. En el siguiente cruce, un semáforo en rojo los volvió a poner cara a cara. “Tenía la ventanilla baja, me acerqué y le dije ‘¿no te diste cuenta de que casi me atropellaste?’”, contó Daniela, esperando una respuesta civilizada.
🔴Ocurrió este miércoles en la localidad bonaerense de #Bernal. El conductor de un automóvil, luego de discutir con una joven ciclista, la embistió y la dejó tirada para luego escapar.
— ES RE VIRAL (@esreviral) September 26, 2024
El conductor de una Suran lo persiguió por unas seis cuadras, hasta que logró detenerlo pic.twitter.com/cDJOKv4DjI
La reacción del hombre fue un insulto y una provocación. “Me tiró una puteada y me dijo ‘¿y el casco?’ Yo le respondí: ‘Si no tengo el casco, ¿me matás igual?’”, recordó la ciclista. La tensión creció rápidamente. Cuando Daniela golpeó el auto, el agresor, furioso, la empujó contra un vehículo, arrancó y chocó con otro antes de huir.
“¡Hijo de pu…!”, alcanzó a gritar Daniela mientras caía al suelo. Con la ayuda de testigos, se alejó de la calle, pero quedó tendida en la vereda, sujetándose el tobillo tras el brutal impacto.
Mientras tanto, el otro auto involucrado salió en busca del agresor y logró interceptarlo unas cuadras más adelante. “Después regresó y nos pasó sus datos. Yo quedé aplastada contra un Fiat Uno y mi bicicleta quedó hecha un acordeón”, lamentó Daniela, quien inmediatamente presentó una denuncia en la comisaría 2 de Bernal, junto a los propietarios de otros vehículos afectados.
Lo más sorprendente ocurrió minutos después: el hombre que había causado el terror regresó al lugar del incidente, visiblemente afectado, y les entregó sus datos. “Se puso a llorar y no sé si pidió disculpas. Tendría unos 50 años de edad, era una persona coherente y manejaba un auto prácticamente nuevo”, reveló Daniela, aún conmocionada por la experiencia.




