Ronald Jesús Quintero Rojas, un joven de 30 años de edad originario de Carora, estado Lara, falleció trágicamente mientras intentaba cruzar la selva del Darién, uno de los trayectos más peligrosos para los migrantes que buscan llegar a los Estados Unidos.
Quintero, como miles de venezolanos, emprendió el arduo viaje con la esperanza de encontrar un futuro mejor en el norte, pero un infarto fulminante acabó con su vida en medio de la inhóspita jungla, dejando un profundo dolor entre sus familiares. El joven era padre de un niño, lo que agrava aún más el pesar de su repentina partida.
El Darién, conocido por sus peligros y condiciones extremas, sigue siendo un obstáculo mortal para quienes, como Quintero, este viaje se convierte en una odisea llena de riesgos y desafíos.




