Tras la destitución de Jorge Telerman, como director del teatro Colón de la ciudad de Buenos Aires, apuntó contra el Jefe de Gobierno, Jorge Macri. «Yo no puedo entender que alguien pueda creer que lo puede gobernar una persona que no está cultivada. Mejor dicho, sí lo puedo creer porque a los hechos me remito» y también lo comparó con el presidente Javier Milei, quien sí ha asistido al teatro. «Me pareció una actitud maravillosa que el Presidente haya ido al Colón, ojalá un jefe de gobierno hubiera ido al Colón», afirmó en una entrevista con el diario La Nación.
Y es que según él, desconoce las razones de su repentina salida, aunque realmente nunca lo amalgamaron en el tren ejecutivo local, afirmó. «En mi larga carrera uno sabe que así como las cosas empiezan, terminan. En este caso, culminó de una manera intempestiva. En términos institucionales, la dirigencia en general debería abordar el manejo de un organismo como el Colón apelando a plazos establecidos y transiciones extensas. Nuestro país puede sacar pecho y sentirse orgulloso de sus organismos culturales, pero desde la perspectiva de cómo los cambios políticos deciden los cambios institucionales estamos en el fondo de la lista».
Tolerman, dice que nunca fue convocado a formar parte de la gestión de la ciudad. «Pensá que yo estaba cerrando la programación del Colón de finales de 2025, que es lo que me correspondía hacer, en medio de esa incertidumbre que vos bien señalás por las formas de decir las cosas en aquel comunicado. Todo esto sucedía hasta la charla de la semana pasada, en la que me di cuenta de que no me querían allí, uno no se pude quedarse en un lugar donde no lo quieren».
Esto es parte de las internas que se han dejado ver entre el equipo de Rodríguez Larreta y el actual mandatario, Jorge Macri, incluso, a finales de la campaña, ya se veía la rivalidad de muchos.
Con respecto a la relación con la ministra de cultura, Gabriela Ricardes, cree haberle dado el puesto que merecía por su investidura. «Nadie en este tiempo me dijo ni en público ni en privado que debía bajar el perfil o algo similar. Más allá de lo personal, en el plano institucional como en lo político nunca me hicieron parte de la gestión. He intentado reuniones aún para evaluar a la gestión, pero no se concretaron. Por eso, cuando la cosa se puso así, ¿para qué esperar?».




